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Sansón y los filisteos

Los Hechos

José Inez Figueroa

La organización México Elige, anunció que en su más reciente encuesta, levantada en redes sociales la semana pasada, la aprobación del presidente de la República cayó por debajo de la mitad de los mexicanos.


Es un ensayo que ha venido anunciando mes con mes, de modo tal que, en sus números, ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR abrió con el 72 por ciento de aprobación, subió un punto en febrero y de ahí para acá ha venido bajando, aceleradamente, hasta ubicarse en el 47 por ciento.


Hay quienes celebran la acelerada caída del jefe de las instituciones nacionales y hacen pronósticos de que, para el año entrante, cuando se empiecen a sentir con mayor drasticidad las consecuencias de las medidas erráticas gubernamentales, su popularidad andará por los suelos.


El desempleo galopante, iniciado con los despidos masivos de empleados y funcionarios gubernamentales, la producción primaria inhibida con la cancelación de los apoyos al campo, al igual que la micro, pequeña y mediana empresas, sin faltar el sector industrial y el comercio, impactados por la ausencia de circulante.


Las mediciones de marras van enfiladas a poner en tela de duda la obtención del refrendo, buscado por el presidente a mediados de su mandato, para mantenerse en el cargo, por decisión propia y con el acompañamiento de la mayoría en las Cámaras, emanada de su partido.


Las principales oposiciones, que añoran su regreso al ejercicio del poder nacional, son quienes más festinan la pretendida caída de la popularidad del presidente, en la que irá intrínseco su partido, MORENA.


Más nos vale, a todos, que si no es desde el poder público constituido, empecemos a encontrar las fórmulas y echarlas a andar ya, para revertir la eventual acelerada debacle nacional, endosada al ejercicio presidencial.


Sin producción, sin empleo, sin flujo de circulante en el país, no habrá ciudadano, subempleado, empleado, empresario, grande y chiquito, que no se vaya a ver afectado en sus condiciones de vida.


Cuando el dinero escasea en la bolsa familiar, lo primero que se dejan de pagar son impuestos, no se diga por las actividades que se dejan de hacer y en ese escenario, ni para pagar las subvenciones personales, dispuestas por el actual gobierno federal, habrá.


Y un país en quiebra, descompuesto, no conviene ni a los partidos políticos que pretenden acceder al poder.


La condición de Sansón, que disminuido solo tuvo arrestos para matarse “con todos los filisteos”, no puede seguir siendo destino.


Si lo sabrán los partidos, que ya han pasado por esos estadios de poder.


En el PRI, como enlace de la campaña de ALITO MORENO CÁRDENAS, en la contienda por la dirigencia nacional partidista, el ingeniero ENRIQUE CÁRDENAS DEL AVELLANO le echa mucho entusiasmo al reto.


Ha recibido muchas llamadas y otras personalmente las está haciendo, para incorporar en el movimiento a reconocidos personajes y líderes históricos del instituto político, reactivando las inercias que se habían perdido.


La convicción es no distraerse en otros temas de futuro; hoy solo se trata de dar la voz y escuchar a las bases, sin descalificaciones en lo interno, y menos contra los de enfrente, porque la intención primaria es ganar la elección de la dirigencia nacional.


Hasta con los operadores de la otra candidata, IVONNE ORTEGA, entre quienes se encuentran RICARDO GAMUNDI y BETICO VALDEZ RICHAUD, ha intercambiado respectos y convicción de que, pasada la contienda, el partido deberá reunificarse.


Si no hay cambios de última hora, ALITO vendrá a hacer campaña personalmente a Tamaulipas el 18 de los corrientes, cuando temprano estará en Tampico y pasado el mediodía en Victoria capital, reuniéndose con militantes.

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