Estado

La silla grande

Maremágnum
Mario Vargas Suárez

Confieso a usted que casi al final de esta columna revisé el título y decidí cambiarlo por el que usted ahora lee. Solo que al escribirlo, recordé aquél viejo cuento de la cabaña con papá oso, mamá osa y el pequeño osito.
El caso es que me recordó sobre la interrogación que se hacen cuando notan que alguien se sentó en su silla, durmió en su cama y esas cosas. Esta vez la silla grande es en lenguaje figurado. También pudo haberse titulado, la silla del poder.
En fin, le comento que desde antes de las elecciones pasadas, cuando se eligieron en el país a los 300+200 para llegar a San Lázaro, en la capital del esmog, el ruido para el 2016 ya había empezado y hasta se pronosticó que la diputación federal sería el escalón para llegar a la Silla Grande de Tamaulipas.
Sobre todo los aspirantes del tricolor partido en Tamaulipas, caminaron por los senderos políticos del estado y del centro del país, con pies de plomo. Se han cuidado las expresiones y en su momento don Egidio Torre ha tenido que meter freno sin señalar a quién.
Sin embargo es justo de reconocer que se han descuidado las formas de la veda que impone la Ley Electoral y legislación relacionada, por eso de los motivos socialeros de quienes aspiran a la Silla del Palacio, puesto que han “echado la casa por la ventana”.
Otros aspirantes al mismo cargo y del mismo partido siguen en silencio… casi callados continúan picando piedra despacito y sin aspavientos. Los compañeros de la prensa, de repente hasta parecen olvidarlos.
No niego de ninguna manera que entre la raza de la tinta y el papel, también existen los ‘quereres’, los altos compromisos con ‘los que quieren llegar’ y por ello están ‘a las vivas’ para que un tema lo exageren y otros, desde la comodidad de la computadora, expandan la nota y ya se difundió.
La precamapaña, la invitación o como usted guste llamar a los actos proselitistas de los que quieren llegar bien posesionados a la selección final del candidato único, sigue siendo insistente.
Esta vez, la noticia que todos los medios de comunicación en el estado compartieron, se refirió a los nuevos nombramientos del PRI Nacional, que el lunes pasado, se anunciaron en la capital del país y lo relevante es que aparecen dos paisanos.
Los que dicen saber afirman que en la lista del nuevo Comité Ejecutivo Nacional del PRI, aparecen como hombres fuertes el matamorense Marco Antonio Bernal Gutiérrez y el neolaredense, Ramiro Ramos Salinas.
Quizá valga la pena apuntar que Manlio Fabio Beltrones, como presidente del PRI, resaltó que su nuevo equipo “combina la experiencia política y de gobierno con juventud, formación académica y capacidad de innovación, que refleja la riqueza y pluralidad de la vida interna del PRI”. Con esta base planea prepararse para la contienda electoral de 2016.
Sin embargo ya se escucha y se lee la necesidad de que el diputado local, Ramiro Ramos Salinas, al tener un cargo importante en el CEN del tricolor, se torna necesario abandone la diputación en Tamaulipas para incorporarse a la nueva encomienda nacional.
Se escucha también en las pláticas de café, en la sobremesa familiar y en las oficinas que Ramiro Ramos Salinas al asumir el cargo de coordinador de Acción Legislativa de los legisladores locales en el PRI Nacional, adquiere mayores posibilidades de que él sea el seleccionado para contender por la Silla del 15 Hidalgo.
En el caso de Marco Antonio Bernal, se reafirma la amistad y compromiso político que el matamorense tiene con el de Sonora, Manlio Fabio Beltrones y ello, según algunos decires, le compromete más en la ciudad de México que en Tamaulipas, por lo que casi en automático, lo están descartando para la contienda del primer domingo de junio del 2016.
Otras voces aseguran que la llegada de Marco Bernal a la secretaría general adjunta del PRI Nacional, es símbolo de que ‘amarra’ la candidatura para contender por la silla del poder en Tamaulipas.
Sin embargo, el trabajo por llegar sigue y ahí tiene a Paloma Guillén que aun diputada en San Lázaro, sigue viajando DF-Tampico y no ceja en su tarea de hacer presencia. Lo mismo hace el diputado federal por Mante, Alejandro Guevara, que no dude varias veces ha sido compañero de vuelo de la tampiqueña.
Los silencios de la noticia al parecer son para otros aspirantes como Miguel González Salum, Baltazar Hinojoza Ochoa.

Comentarios: mario.vargas@starmedia.com

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