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“El Hermoso”, qué feo caso…

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Ha sido un escándalo a cuentagotas: la historia de la presunta extorsión al delantero americanista Oribe Peralta, a quien apodan El Hermoso –con el fin de evitar la difusión de fotografías de “índole sexual”– está llena de contradicciones. Las declaraciones ministeriales del futbolista y de los otros implicados no permiten esclarecer quién comenzó el contacto entre las supuestas extorsionadoras y él, cómo es que la investigación se desahogó en poco más de dos horas o por qué las imágenes de la discordia no han sido incluidas en la averiguación previa, a la que Proceso pudo acceder. Mientras tanto, el abogado de las acusadas insiste en que sus clientas son víctimas de un montaje.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- El caso del jugador del América Oribe Peralta y su amiga Esther Shueke Daniel, quienes acusan a dos mujeres de haberle exigido al futbolista 500 mil pesos a cambio de no hacer públicas unas fotografías de índole sexual, está plagado de irregularidades y contradicciones.

Ricardo Sánchez Reyes Retana, abogado de las hermanas Natividad Arlem, alias Harlem Márquez, y de Mercedes Torres Ricarte, refiere que sus clientas estaban negociando con la revista TV Notas la posible venta de unas fotografías, que Peralta y Shueke les tendieron una trampa y le hicieron creer a los policías de la Fiscalía Especial de Investigación para la Atención del Delito de Secuestro (FAS) de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) que el futbolista estaba siendo extorsionado.

“No lo podemos asegurar, pero creemos que alguien cercano al señor Peralta negoció las fotografías engañándolas a ellas para llevarlas al restaurante Los Arcos y simular la extorsión. Desde la negociación de las fotografías fue una trampa para mis clientas. En unas tres semanas ya tendremos en el juzgado las sábanas de llamadas de las compañías de teléfono celular y ahí se va a acreditar que no hubo ninguna llamada de extorsión, que Peralta y Shueke están falseando sus declaraciones y que como consecuencia de esas falsedades indujeron al error a la autoridad”, refiere el abogado.

–¿Dice usted que para recuperar esas fotografías Oribe Peralta está incurriendo en el delito de falsedad de declaraciones porque está montando una historia para acusarlas de extorsión?

–Exactamente. Nunca hubo extorsión porque mis clientas nunca le llamaron al señor Oribe Peralta, ni a la señora Esther Shueke, presionándolos, coercionándolos (sic) u obligándolos a entregar una cantidad de dinero a cambio de no publicar esas fotografías ni con la amenaza de dañar su imagen pública.

(Fragmento del reportaje que se publica en la revista Proceso 1975, ya en circulación)

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