“Defienden” priistas a su cliente

Por Isaias Alvarez
Con el respaldo del presupuesto de obra pública de Rio Bravo, el PRI de Tamaulipas salió en defensa del alcalde de este municipio, Miguel Ángel Almaraz, en medio de la disputa por el control de la COMAPA.
En conferencia de prensa convocada en Ciudad Victoria el dirigente estatal, Bruno Díaz Lara, acusó “revanchismo político” y respaldó la intención del Ayuntamiento de administrar el organismo.
Pero detrás de ese respaldo existe un antecedente que merece atención.
La actual presidenta del PRI municipal de Río Bravo, Isnelia Esperanza Treviño Salinas, recibió como persona física un contrato de obra pública durante la administración de Almaraz.
Treviño, conocida anteriormente por su actividad en el ramo restaurantero y de repostería, aparece en el Padrón de Contratistas del Gobierno de Tamaulipas con fecha del 4 de noviembre de 2024, dedicada a construcción de obra pública y privada, pavimentación y renta de maquinaria.
Sólo 18 días después comenzó la ejecución de una obra del Ayuntamiento de Río Bravo en la que aparece como contratista.
El contrato FAISMUN/2024/33022 correspondió a la construcción de un comedor en la Escuela Primaria Lic. Benito Juárez, por un monto de 1 millón 120 mil 106 pesos.








Meses después, en septiembre de 2025, Isnelia Treviño asumió la dirigencia municipal del PRI. En su toma de protesta estuvieron el propio Almaraz y Bruno Díaz Lara.
Hasta ahora no existe evidencia revisada que permita afirmar que el contrato haya sido ilegal. Pero la coincidencia política y contractual abre preguntas justo cuando la dirigencia estatal priista decidió entrar de lleno a la defensa del alcalde.
¿Ha recibido la dirigente municipal del PRI más contratos durante el gobierno de Almaraz? ¿Cómo se adjudicó la obra y qué experiencia acreditó conociendo sus antecedentes como repostera?
Ahora que el PRI decidió defender a Almaraz, quizá la discusión no solamente esté en la COMAPA.



