Brugada descarta pacto de silencio tras proponer a medios reducir cobertura de nota roja

CIUDAD DE MÉXICO. — Un día después de haber solicitado a los medios de comunicación un acuerdo para disminuir la difusión de la nota roja, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, matizó su postura al asegurar que no busca un pacto de silencio ni ejercer censura sobre la labor periodística. La mandataria local, emanada del partido Morena, expresó que su intención real es entablar un diálogo para revisar la función social de los medios, la ética profesional y la relación que estos mantienen con las autoridades gubernamentales.
La controversia inició cuando la mandataria aseguró que, pese a una disminución en los índices delictivos de la capital según cifras oficiales, la percepción de inseguridad no ha bajado en la misma proporción. Brugada atribuyó este fenómeno a la cobertura mediática de sucesos criminales y planteó la necesidad de un gran acuerdo para reducir este tipo de noticias, bajo el argumento de que todos los sectores deben contribuir a mejorar la percepción ciudadana.
Sin embargo, tras las reacciones generadas por sus declaraciones iniciales, la Jefa de Gobierno reprochó que los medios de comunicación repitieran sus comentarios y negó rotundamente que su propuesta representara una restricción a la libertad de expresión. Durante su intervención este miércoles, defendió que en la capital existen plenas libertades y derechos, aunque acusó que algunos medios mantienen una línea editorial contraria a los gobiernos de la llamada cuarta transformación, lo cual calificó como una postura legítima pero divisiva.
Brugada retomó su queja sobre el impacto de la nota roja en la ciudadanía e hizo una invitación a un diálogo abierto que incluya a especialistas, académicos y organismos de la sociedad civil. La mandataria insistió en que es fundamental reflexionar sobre cómo el tratamiento de la violencia en la prensa influye en el ánimo público, reiterando que su administración está abierta al debate sobre la función social de los medios y la relación entre la prensa y el poder público sin recurrir a la persecución o la censura.



