Opinión con sentidoPolítica

Desde la 5ta dimensión

Y con el telescopio bien calibrado, que las estrellas del momento enfoquen en nuestro lente….

Por Eduardo C. Galán

Cuéntame ese cuento que ya conozco, pero me gusta escuchar….


Las estrategias sociales y de marketing político tienen un punto de convergencia de perfecta
armonía, esto es cuando se habla del cliente final, es decir el pueblo, el mismo pueblo que no se
DEBE cambiar porque su reclamo es elemento base para “trabajar” en cada contienda electoral
para diagnosticar a ojo de buen cubero las carencias crónicas y que por medio atractivas promesas
que arreglan hasta los baches y drenajes tapados; que al final de la cuenta nos dará la adquisición
del poder, círculo vicioso del cual no podemos salir.


Nuestras variantes ideológicas ya sean de izquierda, de centro o de derecha hablan con
efervescencia natural sobre las necesidades del pueblo y las condiciones para llegar a las
soluciones más adecuadas, incluso que mejor ejemplo de democracia que confiar en la
alternancia, por la cual hemos sufrido más que las alergias al polvo desde 2000.


Hablando con claridad de esta alternancia en vez de ser una bondad se ha transformado en otra
gran justificación por la cual nuestro glorioso estado y sus pintorescos municipios tengan a bien el
tatuarse todas y cada una de sus carencias a falta de soluciones.


Y veamos la realidad del día a día donde el dinero no es suficiente, el trabajo no es bien pagado, los
ahorros son sueños inocentes y las grandes inversiones multimillonarias nunca generan un solo
peso extra para las casas que dignamente empujan hacia adelante los jefes/jefas de familia.


Aunque somos un país que habla de diversidad sin censura y misma cualidad es la que se opone de
manera constante y eficaz a la llegada de las soluciones de los grandes rubros, nos hemos tragado
el guion completo de las películas gringas donde gracias a un hombre/mujer acompañado grupo
de personas con habilidades extraordinarias arreglan todos los problemas, ya qué están dispuestos
a sudar sangre para resolver todo, a lo cual creemos ciegamente porque nuestra esperanza es el
más fino combustible para la maquinaría política.


Pero no todo es tragedia ya que hemos aprendido bien del adoctrinamiento, puesto que hoy la
gente conoce de muy buenos discursos, de igual forma conoce de muy pobres acciones tanto; así
que los números no mienten a pesar de las manipulaciones que puedan existir nuestra propia
realidad es suficientes para desacreditar cualquier gran análisis y/o consultoría certificada,
simplemente es de preguntarle a nuestro vecinos, colegas, comerciantes y porque no al que limpia
vidrios en el semáforo nos revelan que estamos igual o peor; esta óptica es algo que la
mercadotecnia no ha podido dominar, eso es algo que está ausente en el ticket de las magníficas
de estrategias para la compra-venta del sufragio. Porque no hay dinero que alcance para disfrazar a
la verdad.


Querido lector como cualquiera con la posibilidad de expresarnos en medios de comunicación hoy
en día NO apostamos a la conciencia social dado que no nos lleva nada; el resultado palpable son
las condiciones actuales, porque no hay conciencia suficiente para superar la necesidad del
momento, pero lo que sí es cierto es que si podemos apostar a nuestra memoria como el eje rector
para nuestras decisiones electorales, porque la memoria está ligada al instinto de manera tan
natural, tan perfecta que el impulso que nos presenta la memoria jamás es contraria al instinto.


¿Las campañas empezaron?, ¿o nunca acabaron?, ¿que fue primero el huevo o la gallina?

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