Ahora sí, van por ella

Opinión pública
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.– Muy sensibles andan los consejeros del Instituto Electoral de Tamaulipas. ¿Qué presienten?, ¿que ya se van? Para ellos proceden todas las denuncias de violencia política contra las mujeres en razón de género, por más absurdas que parezcan.
Caso concreto es la resolución en contra de la regidora de Tampico, María del Carmen Díaz Barrios, del PAN, por dar lectura en cabildo a un escrito firmado por el grupo Ciudadanos A39, A.C., en el que se oponen al cambio de uso de suelo en el Canal de la Cortadura, con vías de privatización.
El documento fue firmado por el presidente del grupo, Carlos Salas Carcimi, y su secretaria general, Guadalupe Menéndez Balderas.
En el escrito aparece una frase que mereció el juicio: “Un regidor identificado como Lorena”.
Se refiere explícitamente al regidor —o regidora— trans, Lorena Ortiz Ramírez, quien denunció a su colega Barrios y a la vecina Menéndez.
La sanción consistió en un apercibimiento, medidas de reparación integral, garantías de no repetición, disculpa pública y anotación en el Catálogo Estatal y Nacional de Sujetos (sujetas) sancionados por violencia política contra las mujeres en razón de género.
El asunto se encuentra ahora en el Tribunal Electoral. La vecina Menéndez se queja de que solo presentó una petición y salió trasquilada. ¿Ya nadie podrá hacer denuncias públicas?
Tema aparte: muy inteligente, oradora que enciende a las masas pero a la vez intolerante y de mecha corta, como se dice, Yahleel Abdala Carmona se encuentra a un paso de la cárcel.
Es algo que ya se veía venir. Se juntó con lobos.
Priista como su padre, en el tricolor estaba muy bien. Su error fue juntarse con los panistas, con Francisco García en especial, quien la hizo soñar dos veces con la alcaldía de Nuevo Laredo.
Se dejó llevar por el canto de las sirenas. Luego de su primera derrota en Nuevo Laredo, aceptó de los “vacunos” la cartera de Bienestar Social estatal, donde firmó documentos comprometedores que ameritan varios años de cárcel, aun cuando ella no manejara dinero en efectivo, como lo pregona en redes sociales.
El chistecito ronda los mil millones de pesos mexicanos, cantidad que no le permitiría llevar el proceso en libertad.
Existen dos demandas penales presentadas por el gobierno de la Cuarta Transformación, en las que están involucrados Abdala y otros 29 funcionarios de la dependencia, además de los latrocinios atribuidos a Rómulo Garza Martínez, hoy en prisión, también ex secretario de Bienestar, área encargada de la operación política panista, incluida la compra de votos.
Aparte de lo penal, la ex secretaria de Bienestar, Verónica Aguirre de los Santos, habló de más de 30 acciones legales contra Yahleel y su gente por desvío de recursos de programas sociales y robo de equipo de cómputo, vehículos, teléfonos, proyectores y hasta escritorios que nunca fueron localizados.
El modus operandi para quedarse con unidades del gobierno fue reportar que las había robado la delincuencia, sin que existieran las respectivas denuncias ante la Fiscalía.
A través de redes sociales, la neolaredense ha negado todo. Se dice atacada por medios manipulados que obedecen a consigna y paga, a los que acusaría de violencia política en razón de género, recurso al que recurren muchas políticas cuando algo o alguien les resulta incómodo.
Sin embargo, desde noviembre de 2024, la asesora jurídica del Gobierno del Estado, Tania Contreras, informó que existían dos órdenes de captura por no comparecer ante tribunales, por el presunto delito de ejercicio indebido de atribuciones y facultades, por un monto de 125 millones de pesos.
Abdala es una coleccionista de derrotas. Lleva tres consecutivas: una para senadora por el PRI y dos por la presidencia municipal de Nuevo Laredo por el PAN.
Actualmente anda en precampaña por colonias de aquella frontera, lo que observadores interpretan como la antesala de una tercera derrota por el ayuntamiento, si es que el PAN le concede la candidatura.
Aunque fue presidenta del CDE del PRI, del tricolor se olvidó.
Tras la primera revolcada que le propinó Morena como candidata a alcaldesa, Francisco García la nombró titular de Bienestar Social. Así terminó el sexenio.
En total, se estima que los desfalcos, peculados o como se les quiera llamar, podrían ascender a mil millones de pesos, sobre todo por irregularidades en la compra de cobijas y despensas utilizadas en la campaña de Truko Verástegui por la gubernatura en 2022.
Abdala se encuentra en la lista de personas sancionadas por la entonces Contraloría del Gobierno del Estado.
Parece que ahora sí le llegó la hora a la señora Abdala.
Para aquellos militantes o simpatizantes del PAN que creyeron en la democratización interna, hay que decirles que el CEN acaba de publicar la convocatoria para diputados locales en Coahuila y, ¿qué cree?, será por “dedazo” o nominación directa.
No se tomará en cuenta a la militancia, y mucho menos a los ciudadanos.
Ya se decía que el simple cambio de siglas y el “relanzamiento” con declaraciones no cambiarían la historia. Siguen en el sótano y se hundirán más. A la basura van los prometidos procesos transparentes.
Incluso es posible que en Tamaulipas la renovación del comité estatal se retrase hasta julio o agosto, para evitar convocar, entendiendo que iniciado el proceso electoral 2026-2027 ya no pueden darse movimientos partidistas.
El Cachorro Cantú Galván seguiría al frente por lo menos dos años más, hasta diciembre de 2027, una vez concluidas las elecciones y la judicialización.



