Protesta por agua contaminada en Guadalajara deja 39 detenidos y decenas de heridos

El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, defendió la actuación de la Policía estatal durante una protesta ciudadana por el suministro de agua contaminada en la zona metropolitana de Guadalajara, al atribuir los disturbios a la presunta participación de grupos de choque, aunque anunció una investigación sobre posibles excesos de los uniformados.
La movilización, realizada el domingo y en la que participaron alrededor de 10 mil habitantes, terminó con 39 personas detenidas, decenas de manifestantes lesionados y 28 policías heridos, dos de ellos de gravedad. Lemus aseguró que unas 400 personas armadas con piedras, tubos, martillos, petardos con clavos y bombas de gas agredieron a los elementos de seguridad, lo que derivó en un enfrentamiento de aproximadamente tres horas.
El mandatario informó que instruyó a la Fiscalía a revisar los casos de los detenidos y los videos de la protesta para investigar la actuación policial y sancionar cualquier posible uso excesivo de la fuerza. Sin embargo, colectivos de derechos humanos y familiares denunciaron que los agentes utilizaron gas lacrimógeno, balas de goma y agua de manera indiscriminada, incluso contra menores de edad y adultos mayores.
Denisse Montiel, representante del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad), señaló que 49 personas fueron detenidas arbitrariamente, torturadas y mantenidas incomunicadas durante varias horas antes de ser presentadas ante la Fiscalía General. Consideró que la falta de información inmediata sobre su paradero podría constituir desaparición forzada por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública.
De acuerdo con Montiel, 18 personas fueron liberadas en las últimas horas con lesiones graves, mientras que todavía no existía certeza sobre la situación y ubicación de las otras 31. La representante también cuestionó que la Fiscalía se negara a publicar la lista de detenidos para contrastarla con los registros de las organizaciones civiles.
La protesta se originó por las denuncias sobre la calidad del agua que llega a los hogares de al menos 320 colonias de Guadalajara desde marzo pasado. Organizaciones de derechos humanos señalaron, tras examinar muestras, que el suministro presenta olor a cloaca y contiene metales pesados y heces fecales, además de no haber sido clorado.



