UAT lleva la formación jurídica más allá del aula: estudiantes conocen de cerca la Corte y San Lázaro

Por: Isaias Alvarez
La formación de un abogado no debería limitarse a memorizar códigos, interpretar jurisprudencias o aprobar exámenes. También exige comprender cómo funcionan, en la práctica, las instituciones donde se construyen las leyes y se toman algunas de las decisiones jurídicas más importantes del país. Bajo esa lógica, estudiantes de Derecho de la Universidad Autónoma de Tamaulipas realizaron una estancia académica en la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Cámara de Diputados.
La visita, realizada por alumnos de la Facultad de Comercio, Administración y Ciencias Sociales Nuevo Laredo, forma parte de la estrategia impulsada por el rector Dámaso Anaya Alvarado para fortalecer la vinculación de la UAT con instituciones nacionales y ampliar las experiencias profesionales de sus estudiantes más allá de las aulas universitarias.
Acompañados por el director de la Facultad, René Adrián Salinas Salinas, los universitarios ingresaron al Palacio Legislativo de San Lázaro, presenciaron una sesión del pleno y recorrieron el Museo Legislativo, teniendo acceso directo a uno de los espacios donde se discuten y aprueban las normas que terminan impactando la vida cotidiana de millones de mexicanos.
Durante la estancia, el diputado federal Carlos Canturosas Villarreal recibió personalmente al grupo y explicó a los jóvenes la importancia de la función legislativa y el papel que desempeña la Cámara de Diputados dentro de la vida pública del país. También, a nombre de la Mesa Directiva, Sergio Gutiérrez Luna les dio la bienvenida y destacó el valor de acercar a los universitarios al trabajo parlamentario.
Pero quizá uno de los momentos de mayor contenido académico ocurrió en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde los estudiantes tamaulipecos tuvieron la oportunidad de presenciar una sesión del pleno y conocer directamente el funcionamiento del máximo tribunal constitucional del país.
Durante la sesión, el presidente de la Suprema Corte, ministro Hugo Aguilar Ortiz, hizo una pausa para dirigir un mensaje a los estudiantes de la UAT, un gesto que convirtió una visita institucional en una experiencia difícilmente reproducible dentro de un salón de clases.
Los alumnos también fueron recibidos por el ministro Irving Espinosa Betanzo, quien dialogó con ellos sobre la función de la Corte y compartió diversas reflexiones en torno al ejercicio del derecho. Además, entregó libros a los universitarios como material para fortalecer sus conocimientos jurídicos.
Y ahí está, precisamente, el valor de este tipo de actividades. Una universidad pública no solamente cumple cuando expide títulos: cumple mejor cuando coloca a sus estudiantes frente a las instituciones, los debates y las decisiones que algún día podrían estar llamados a protagonizar.
La apuesta de la rectoría de Dámaso Anaya por abrir estos espacios resulta relevante porque transforma la vinculación institucional en una herramienta académica. Para un estudiante de Derecho, observar una sesión de la Cámara de Diputados o del pleno de la Suprema Corte puede explicar en unas horas lo que numerosos capítulos de teoría intentan enseñar durante un semestre.
La estancia de los jóvenes de la UAT en la capital del país deja así una lectura que va más allá de la fotografía institucional: acercar a los estudiantes al lugar donde se hace la ley y donde se interpreta la Constitución también es una forma de prepararlos para participar, con mayor conocimiento y responsabilidad, en la vida pública de México.



