Se complica la situación jurídica de Yahleel Abdala

Crónicas del Sur | José Juan Tomas.
La situación legal de la ex secretaria de Bienestar Social del Estado, Yahleel Abdala Carmona, se agrava conforme avanza el proceso judicial en su contra. Por tercera ocasión consecutiva, la ex funcionaria no acudió a rendir su declaración ante el Juez de Control que la citó formalmente, una omisión que, en términos legales, complica seriamente su panorama jurídico.
La reiterada incomparecencia no es un hecho menor. De persistir esta conducta, la autoridad judicial cuenta con los elementos suficientes para ordenar su presentación por la fuerza pública, e incluso librar una orden de aprehensión, al considerar que existe un intento de evadir la acción de la justicia.
A Yahleel Abdala se le atribuye la presunta comisión del delito de uso indebido de atribuciones y facultades, derivado de la adquisición de despensas mediante adjudicación directa durante los años 2021 y 2022, cuando se desempeñó como delegada de Bienestar Social en la administración estatal panista encabezada por Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
De acuerdo con las investigaciones, dichas compras debieron realizarse mediante licitación pública, como lo establece la normatividad vigente, sin embargo, se efectuaron de forma directa y con presuntos sobreprecios, situación que fue observada por la Auditoría Superior del Estado, dando paso a una orden de búsqueda, localización y presentación de la ex funcionaria.
La negativa sistemática a comparecer ha llevado a que la ex funcionaria sea considerada prófuga de la justicia, mientras que en el ámbito operativo no se descarta la llegada a Tamaulipas de la denominada “Operación Enjambre”, cuyo objetivo sería la localización de ex servidores públicos señalados por presuntos actos de corrupción y desvío de recursos.
Este caso no solo exhibe un posible daño al erario, sino que revive los cuestionamientos hacia una administración estatal señalada por el uso discrecional de los recursos públicos y la falta de rendición de cuentas.
Mientras Yahleel Abdala continúa sin presentarse ante la autoridad judicial, el mensaje institucional es contundente: la evasión de la justicia solo profundiza las consecuencias legales. El tiempo corre y, lejos de aclararse, su situación jurídica se torna cada vez más compleja.



