Análisis

EL RANCHO Y EL PALACIO.

Meliton García de la Rosa.

No soy muy adepto a este tipo de comentarios en la columna, pero ayer me llamó poderosamente la atención que tuvieron las imágenes del gobernador de Tamaulipas Francisco Javier García Cabeza de Vaca y Andrés Manuel López Obrador, cada uno por su lado, cada quien viviendo su domingo.
Así es mis queridos boes, el caso es que Cabeza de Vaca twitteo fotografías de él y al menos dos de sus hijos más pequeños montando a caballo, arreando a un puñado de vacas en su rancho.
El vestido de vaquero, botas y sombrero, los niños con gorra, pero igual enfundados en pantalón de mezclilla y con las tiendas de sus caballos a la mano.
Las imágenes fueron acompañadas con el mensaje: Distanciamiento social si, más no familiar, Aprovechando el domingo junto a mis hijos, dimos una vuelta a caballo por el rancho y checamos el ganado”
El post fue retwiteado hasta por ahí de las 20:00 horas unas 170 veces y alrededor de 800 likes, porque todos sabemos que el gobernador tiene un rancho, desde hace muchos años, que monta a caballo y que le gusta estar ahí los días de asueto.
Pero, a la fanaticada pejista le ofendió que un padre de familia conviva con sus hijos en su día de descanso en su propiedad y ya sabrán los comentarios ácidos en su contra.
Pero coincidió que ayer López Obrador también salió a cuadro, desde Palacio Nacional, ese si que no es suyo, ese Palacio digno de reyes y que mantenemos usted y yo y hasta la fanaticada que paga impuestos y ya sabrán los que criticaron el gobernador fueron los mismos que aplaudieron al presidente paseando como Juan por su casa en la que no lo es, de la que no paga ni la luz, ni el agua, ni la servidumbre… me convencí de que la mayoría de la grey pejista tiene reglas morales selectivas.
Porque ni chistaron cuando AMLO decidió irse a vivir al Palacio Nacional donde no habitaba desde hace 140 años un presidente, pero él dejó su modesta casa para hacerlo como Felipe de España o Isabel de Inglaterra o Putín de Rusia.
Claro que antes de irse a vivir como rey sin corona, le invirtió 9 millones de pesos, que pagamos usted y yo, en remodelaciones del área que hoy habita con su esposa e hijo menor y en el despacho presidencial. No es invento, chequen en notas de Hacienda.
Miren para que funcione el Palacio Nacional con AMLO viviendo y despachando todo el tiempo ahí, según datos de la propia prudencia dados vía transparencia a la OEM es necesario gastar 6 millones de pesos mensuales entre agua, luz, nómina, comidas y demás gastos, mismos que reitero todos pagamos.
Del rancho del gobernador ni yo ni usted paga nada, ha estado ahí desde hace muchos años, Cabeza de Vaca ha ido ahí por muchos años, ha festejado cumpleaños de él y su familia, según he visto fotos, pues porque es de él, pero la chairiza no está lista para esta conversación…

Día de pizzas, día de contagios…
Seguro todos recordamos las largas e irresponsables filas y amontonamiento de gente para comprar pizzas el 30 de abril, para festejar el Día del Niño, bueno pues todo parece indicar que el que festejó ahora fue el virus, porque ayer fue el día con más contagios desde que apareció la pandemia de Covid-19 en Tamaulipas al registrar 81 positivos.
Aquí y por todos lados apuntamos sobre la falta de medidas por parte de quienes se arremolinaron a comprar pizzas ese día, lo mismo que ocurrió con la venta de cervezas en la frontera y este fin de semana en algunos supermercados, en algunos tianguis, no tanto en Tamaulipas, pero si en otros urbes como Monterrey, la CDMX, Guadalajara y demás.
Nos han advertido una y otra vez las autoridades estatales: quédate en casa, protégete y protege a los tuyos, no salgas sino es estrictamente necesario, pero una buena parte de la población sigue sin hacer caso.
Y es que también nos han explicado muchas veces, que una vez que el virus entre en nuestro cuerpo tarda entre 2 y 14 días en manifestarse; es decir que los 81 que dieron positivo ayer en Tamaulipas, casi seguro es que fueron los que se amontonaron en las pizzas el Día del Niño o familiares de ellos y que fueron contagiados sin deberla ni temerla.
Desde la semana que recién terminó, el análisis de movilidad en el país, nosotros no hemos llegado a parar en 65 por ciento, que es la meta para disminuir la posibilidad de contagios.  El reporte del 7 de Mayo así lo advertía y como señalé, en este fin de semana se notó un evidente relajamiento de las medidas de distanciamiento social.
Creo que en parte el discurso de la Federación, que emiten todos los días Hugo López Gatell y Andrés Manuel López Obrador tienen algo o mucho que ver en el relajamiento de las medidas preventivas.
AMLO insiste en que México logró ‘domar’ al Covid-19 y felicita a la población y López Gatell sale con la mentira de que aplánanos la curva y la población ansiosa por la cuarentena lee más esos mensajes que los de quédate en casa y el peligro que significa exponerse.
El caso es que en Tamaulipas estamos en el peor momento de la crisis, ayer fue el día con más contagios y esta semana se pueden repetir jornadas como la del domingo, lo que implica una muy alta probabilidad de que más gente muera; ya hemos perdido a 67 tamaulipecos.
Pero volviendo con los irresponsables de las pizzas, de las cheves y de los que el Día de las Madres burlaron su propia seguridad y la de los suyos, bien valdría la pena que se acercaran a las autoridades de Salud estatales y confiesen que se expusieron y expusieron, que les practiquen el examen y sino se los hacen, que voluntariamente se aíslen por lo menos 14 días para que eviten contagiar a más personas. 

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