Aulas saturadas y política de no reprobación frenan el avance educativo, advierte Blanca Anzaldúa
- La diputada Blanca Anzaldúa Nájera advierte que las aulas sobrepobladas de hasta 50 alumnos agravan el rezago en comprensión lectora y se pronuncia en contra de prohibir la reprobación en el nivel básico.
Por Margil Zapata.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La crisis estructural en la educación básica mantiene bajo riesgo el aprendizaje de los menores, debido a problemáticas que van desde la saturación de los salones de clase hasta la falta de comprensión lectora que afecta a la mayoría de los estudiantes. Ante este panorama, la diputada local Blanca Anzaldúa Nájera expresó su preocupación por las deficiencias acumuladas en el sistema educativo y manifestó su postura crítica frente a las directrices nacionales que impiden reprobar a los alumnos.
En entrevista con medios de comunicación, la legisladora señaló que las constantes evaluaciones anuales reflejan un escenario complejo en el desarrollo académico infantil, particularmente en la capacidad de procesar y entender textos curriculares. De acuerdo con los indicadores estadísticos, se estima que hasta el 70 por ciento de los niños carecen de un dominio óptimo en la lectura de comprensión, una situación que les dificulta apropiarse de los contenidos de otras materias.
A decir de Anzaldúa Nájera, las metodologías pedagógicas actuales se enfrentan al reto logístico de atender matrículas masivas en planteles que gozan de reconocimiento social, lo que termina por desbordar la capacidad de los docentes para ofrecer una enseñanza focalizada.
«El problema es que nuestros grupos son muy numerosos. Nuestros números nos llaman, digamos, la higiene escolar pide que tengamos grupos de 15 o de 20 alumnos por aula, y sin embargo tenemos grupos de 40, tenemos grupos hasta de 50, y entonces es ahí el problema», detalló la diputada.
Asimismo, la legisladora acotó sobre el debate en torno a las determinaciones institucionales que exentan a los alumnos de educación básica de ser reprobados, una medida aplicada en el país bajo el argumento de proteger la estabilidad emocional de los menores. Al respecto, la congresista y exdocente argumentó que promover de grado de manera automática a estudiantes que no cuentan con los conocimientos indispensables termina por entorpecer el avance de los grados subsecuentes.
Para la representante popular, arrastrar estas deficiencias pedagógicas sin un mecanismo de contención real solo posterga una problemática de fondo, por lo que consideró indispensable que los alumnos demuestren el dominio de sus materias antes de avanzar en el sistema escolar.
«En lo personal no estoy de acuerdo. ¿Por qué? Porque nos retrasan. Yo fui maestra de primaria y un niño que viene mal del grupo anterior, del grado anterior, te retrasa», concluyó.



