Marina reconfigura su mando y refuerza control operativo y marítimo

La Secretaría de Marina (Semar) formalizó una reconfiguración clave en su estructura de mando con la designación de cuatro cargos estratégicos en la plana mayor naval, orientados a fortalecer el control operativo contra el crimen organizado, la supervisión interna y la conducción marítimo-portuaria del País.
Los cambios, anunciados en una ceremonia encabezada por el Secretario de Marina, Raymundo Morales, derivan del nuevo Reglamento Interior de la dependencia, expedido en diciembre pasado, y responden a un contexto de alta exigencia en seguridad marítima, apoyo a la seguridad pública, ciberdefensa, control territorial y administración institucional.
Entre las modificaciones más relevantes destaca la creación de la Subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios, la transición del Cuartel General del Alto Mando a una Región Naval Central y el fortalecimiento del Estado Mayor General de la Armada, que da paso a la Jefatura de Operaciones Navales, responsable de coordinar 45 mandos de Regiones Navales distribuidas en el País.
“Estos ajustes obedecen a una lógica estratégica clara: separar funciones, especializar responsabilidades, fortalecer el mando operativo y atender nuevos retos tecnológicos, informáticos y de comunicaciones, así como consolidar una rectoría marítima integral acorde al México actual”, afirmó Morales.
Durante el evento se informó que el Almirante José Manuel Salinas Pérez asumió la Jefatura de Operaciones Navales, una de las posiciones de mayor peso dentro del Alto Mando. Desde esta área será responsable de la planeación, conducción y supervisión de las operaciones navales, anfibias y de Infantería de Marina a nivel nacional, principalmente en acciones contra la delincuencia organizada.
De acuerdo con el reglamento, esta Jefatura se convierte en el principal brazo operativo del Alto Mando y concentra funciones de inteligencia estratégica y operativa, en coordinación con la Unidad de Inteligencia Naval, además de incorporar la planeación y desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial, así como tareas de ciberseguridad y ciberdefensa.
Asimismo, tendrá a su cargo la administración del Servicio Militar Nacional en la Armada, la planeación de reservas navales, la coordinación de búsqueda y rescate marítimo, la respuesta a derrames de hidrocarburos y la atención a contingencias en zonas marinas mexicanas. Salinas Pérez cuenta con una trayectoria destacada como Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Coordinador General de Infantería de Marina y Director de la Heroica Escuela Naval Militar.
En tanto, el Almirante Gerardo de Jesús Toledo Guzmán fue designado titular de la nueva Subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios, enfocada en la conducción de los asuntos marítimos, portuarios, de navegación y control del tráfico marítimo, áreas estratégicas para la economía y la seguridad nacional. Previamente se desempeñaba como Inspector y Contralor General de la Semar.
Ese cargo será ocupado ahora por el Almirante Carlos Eduardo L’ Eglise Escamilla, quien estará a cargo de la vigilancia del ejercicio de recursos, el cumplimiento normativo y la disciplina administrativa. Es Ingeniero en Ciencias Navales y cuenta con formación de Estado Mayor y posgrados en administración naval y militar.
Finalmente, el Vicealmirante Daniel Escobedo Escobedo fue nombrado Comandante de la Región Naval Central. Con formación en Ciencias Navales, Administración Naval y Seguridad Nacional, ha ocupado cargos operativos y administrativos, lo que le otorga un perfil de equilibrio entre mando y gestión de recursos.
“Hoy se les confía no sólo un cargo, sino una responsabilidad histórica que impacta directamente en la seguridad marítima, el desarrollo portuario, la disciplina institucional y la fortaleza del Estado mexicano”, subrayó el Secretario de Marina.
El nuevo Reglamento Interior, firmado por la Presidenta Claudia Sheinbaum, abroga el ordenamiento anterior y establece de manera explícita dos subsecretarías: la Subsecretaría de Marina, enfocada en industria naval y servicios técnicos, y la Subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios, encargada del gobierno marítimo nacional. Con ello, la Armada asume un control más integral y jerarquizado del sistema marítimo-portuario del País, tanto en materia de seguridad como de regulación económica y operativa.



