Penalizarán “la mentira” solo para periodistas y medios de comunicación

EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
Penalizarán “la mentira” solo para periodistas y medios de comunicación
En un país donde matan a periodistas, no se puede decir, que existe democracia, con la llegada de Andrés Manuel López Obrador, casi todos creímos que México sería una nación más democrática, donde se garantizara la libre manifestación de las ideas y la libertad de prensa; pero fue todo lo contrario, el expresidente llegó con un gigantesco odio general contra los comunicadores y en particular contra sus críticos, al grado que quiso crear una ley que penalizara la mentira.
Como sus asesores le recomendaron el desgaste que iba a tener, AMLO optó por sus “mañaneras” y desde allí criticó duramente a la prensa, a todos les surtió, hasta la prestigiada revista proceso, se llevó sus coscorrones; uno de los principios del padre fundador de Morena, es el de no mentir; sin embargo, la Consultora SPIN, dio a conocer que durante los primeros 27 meses de su gobierno, López Obrador había dicho 50 mil mentiras, 1.4 mentiras por minuto. Resultó ser el padre de Pinocho.
Pues bien, ya se miraba venir, por eso no sorprenden las declaraciones de la nueva ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Lenia Batres Guadarrama, quien en el programa “Largo Aliento” que dirige Sabina Berman, declaró que se debe modificar la absolutamente disfuncional de la Ley de Derecho de Réplica, para facilitar un mecanismo sencillo que venga con “sanción inmediata, para que los medios hagan caso”.
Dijo, que si los medios no publican la réplica ante una supuesta mentira, se debe tener una consecuencia muy grande, para que esto incentive el derecho a contestar en el mismo espacio en donde se difunde la información.
Órale, Lenia Batres Guadarrama la nueva ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quiere someter a la prensa, modificando la Ley Reglamentaria al Derecho de Réplica, que nace del artículo Sexta Constitucional, párrafo primero, para que el periodista que mienta, sufra y reciba sanciones penales y multas más severas.
Si de por sí, la citada ley, en ninguno de sus párrafos favorece a los medios y periodistas; fue diseñada para someter las voces críticas con censuras; solo que a la nueva clase política no le favorece por los términos que marca el procedimiento, por eso no la han utilizado.
Sin duda, la ministra Lenia, lo sabe, puesto que su especialidad es el derecho penal, además creo, por sus declaraciones que dio, que le va a brotar más su sentimiento político, que el de justicia, porque también ya pasó por el rasero de los medios de comunicación que la criticaron cuando fue diputada federal y que la van a seguir criticando; pues esa es la esencia histórica de la Libertad de Expresión, “pisar callos”.
Estoy de acuerdo “con la Ministra del Acordeón”, perdón “La Ministra del Pueblo”, de que esa ley requiere algunas modificaciones, pero en un sentido de equidad, de igualdad y de “justicia” para ambas partes, tanto para la presunta víctima que se sienta agraviada por la Libertad de Expresión, como para los propios medios y periodistas.
Y cuando digo, que el derecho de réplica está cargado para la parte agraviada, es porque todavía las sanciones de esta ley están en Salarios Mínimos y no en Umas. Como diría el maestro Catón: “hágame usted el reverendo favor”.
Periodistas: “Hijos de la Verdad, no de la Mentira”
Gracias a Dios, la clase política no la ha utilizado, como lo han hecho con la Legislación Electoral por Violencia Política de Género, pero pretender mandar a un periodista a prisión por escribir o decir algún dato incierto o falso, catalogado como mentira; es como mandar al Diablo al infierno por mentiroso; solo que los periodistas no somos hijos de Satanás sino “hijos de la verdad”; o sea, no nos van a querer callar por mentirosos sino por decir la verdad.
A poco la casita de Gerardo Fernández Noroña, es una mentira, si él mismo dijo que le costó 12,000,000.00 (doce millones de pesos), eso es mucha riqueza, para un prócer de la 4T.
Todos los periodistas profesionales sabemos que hablar de la vida privada de las figuras públicas; eso es chisme, no periodismo, pero la nueva clase política trae un odio contra los medios y periodistas muy profundo y vaticino que se va agudizar, no van a parar hasta mandar a prisión a los periodistas críticos y a sus opositores. La democracia ya pende de un hilo, está sujetada con alfileres, ya bájenle tres rayitas.
Dígame usted, quien va a detener a la nueva clase política de la transformación, si ya tienen el poder absoluto de los tres poderes, solo les falta someter al “Cuarto Poder”, que ahora no solo son los periodistas y los medios, sino también los ciudadanos, la sociedad crítica, “no el pueblo porque ese está con ellos”.
El Cuarto Poder ahora con las redes sociales son los ciudadanos, la sociedad, el maestro, el médico, el ingeniero, el licenciado, la ama de casa, el albañil, el jardinero, el plomero, en fin; ese segmento que es pueblo y que analiza y critica las acciones y políticas públicas de sus gobernantes y autoridades, como las que ahora llegan en este nuevo Sistema Judicial de nuestro país.
Los periodistas no somos sus enemigos, siempre hemos existido y seguiremos existiendo; los adversarios políticos de la Cuarta Transformación fueron y son, los panistas y priistas y ahora morena los tiene en sus filas y no solo eso, muchos municipios y estados de la república los gobiernan panistas o priistas que hoy se dicen grandes procederes de la Cuarta Transformación.
Los Congresos de los estados, las curules están llenas de legisladores que por décadas militaron en el PRI o en el PAN y que hoy se dicen de MORENA; esto no es transformación, es una metamorfosis política y no van por buen puerto.
La Cuarta Transformación, desde que Andrés Manuel López Obrador asumió el poder, como ya lo dije al principio, pretendió crear la “Ley Mentira”, con sanciones que llevarían a la cárcel a los periodistas que publicaran presuntas mentiras y hasta creó en Las Mañaneras un espacio llamado: “Quién es quién en las mentiras”.
Claudia Shienbaum le ha bajado en ese sentido, porque de cierta forma la llegada de Donald Trump, le cambió por completo su agenda política y la mantiene más ocupada con las declaraciones y acciones del presidente de los Estados Unidos, quien no baja a nuestro país de estar sometido por el poder del crimen organizado.
Lo que pretende Lenia Batres es ir exclusivamente contra los periodistas, ya que esta ley no abarcaba a la clase política que mienta y que miente todo el tiempo, y no solo eso, también saquean con gran impunidad las arcas públicas y presupuestos.
Lo bueno fue que esa iniciativa de “Ley Mentira” se quedó en el escritorio de AMLO, pero se me hace que se la pasó a Lenia Batres, ya que ese tema lo trae “en la punta de la lengua” y quiere legislar cuando esa no es su competencia, ni función.
Otro dato, del rencor de AMLO hacia los periodistas, fue la creación de la Ley General de Comunicación Social, la que pretendía que no existiera presupuesto gubernamental para publicidad y la mayoría de sus párrafos resultaron inconstitucionales.
Viene la ley de Telecomunicaciones, donde se tendrán que definir las ediciones catalogándolas si se trata de información o de opinión, todo para “democratizar los medios de comunicación”; es todo lo contrario, es para sofocar y controlar; esta legislación va directa a regular la radiodifusión y las telecomunicaciones.
Esto apenas empieza y todo indica que la pretensión es la censura a la libertad de expresión desde la ley, pero ahora por la vía penal, no solo civil por daño moral o por VPG.