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El “Grupo de los cinco” sueña dar golpe de estado al alcalde de Altamira Armando Martínez

Por: Vicente Hernández

“La conspiración está en todas partes, en los rincones más oscuros de la sociedad y en las mentes más retorcidas.”

Hay un dicho que dice “Dios los hace, y la ambición los junta” este es el caso del conocido “Grupo de los cinco” y que está integrado por los regidores del cabildo de Altamira Félix Miguel Guillu Meraz (PAN), Julio Salvador Alfaro Juárez (PRI), Abelardo Garcés Reyes (Morena), Edgar Mauricio Medina Magaña (PT) y la regidora Nancy Ruíz Martínez (PAN) este grupo de “Finísimas personas” se han venido revelando como los nuevos salvadores de los altamirenses y conspiran para pretender dar un golpe de estado en contra del alcalde Armando Martínez Manríquez.

Y para este fin, están poniéndole piedritas en el camino al alcalde Armando Martínez, ahora sí que están como dicen por ahí “En contra de todo, y a favor de nada” pero esta mal llamada “oposición” esta, (ahora sí) orquestada por los enemigos políticos que no fueron aceptados por la ciudadanía votante en las pasadas elecciones, y que están influyendo en las acciones que este grupúsculo esta tomando durante las sesiones de cabildo, y para ese motivo se reúnen como miembros del ku-klux klan, en discretas cafeterías y restaurantes fuera del curioso lente de una cámara de reportero.

En el caso del novel regidor Félix Miguel Guillu Meraz, y regenteador del antro de vicio “La Batallosa” ubicada por la zona del mercado de pescados y mariscos, disfrazada de restaurante, quien llego arropado por el PAN y por el ex candidato Miguel Gómez Orta, del cual dicen, se ha convertido en el “soplanucas” del regidor Guillu, aunque algunos otros dicen que existe ruptura entre los dos, porque Félix le quedo a deber dinero de la candidatura de la regiduría que le vendió Gómez Orta, el caso es que el debutante político, Miguel Guillu anda como trigo inflado, que hasta periodista de cabecera tiene, a quien le filtra todo lo que se dice y hace durante las sesiones del cabildo, el regidor Félix tiene fama de corrupto, ya que fue señalado en un artículo, autoría de mi compañera Brenda Ramos, de ser un empresario prestanombres y enredado en negocios turbios.

En cuanto al priista Julio Salvador Alfaro Juárez, es líder petroquímico más preocupado por sus asuntos relacionados con el sindicato del cual es titular, que atender a la ciudadanía, y no oculta sus aspiraciones con ser el próximo presidente municipal, y ya de perdida negociar para que le den unas más apetitosas compensaciones.

Del regidor Abelardo Garcés Reyes, solo podemos decir que es un arribista, con aires de gran político, ya que dicen los que lo conocen bien, que después de andar de “perra flaca” en ciudad Madero, ahora sueña con ser alcalde de Altamira, o ya de perdida diputado local, y también es uno de los que se dio el lujo de tener fotógrafo y periodista a cuenta del ayuntamiento, solo que poco le duro el gusto porque esta persona, se fue a trabajar en la precampaña del diputado con aspiraciones presidenciables Marcelo Abundiz Ramírez.

Edgar Medina Magaña, es un regidor muy tenebroso, que tiende sus redes para ver que pesca, ya atrapo a la ex regidora Gregoria Puga con todo y el Partido del Trabajo, ahora este fuereño quiere sacar partida del ayuntamiento a como dé lugar, y es uno de los que también tienen sueños guajiros de convertirse en diputado, pero su carácter soberbio, ególatra y narcisista no le ayuda.

Y de la regidora Nancy Ruiz Martínez, siendo una dama no podría decir gran cosa, solo que se siente la creadora y fundadora de Morena, y que siendo diputada plurinominal sirvió para dos cosas, para nada, y para una chin… y al ver que no se le brindó la oportunidad de ser candidata a la presidencia de Altamira, se arrojó a los dulces brazos del PAN, donde se adhirió al grupo cabecista, y con Miguel Gómez Orta, y ahora se dedica a despotricar en contra del partido que la vio nacer, como incipiente política.

Dicen que en política como en la guerra todo se vale, y lo anterior no lo escribo como un texto chayotero, porque no es mi línea arrojar flores cual si fuera señorita dos de mayo, menos aun escribir por encargo, pero es innegable que el alcalde Armando Martínez esta trabajando con una visión de proyectos puesta en el futuro, tratando de sacar al municipio del oscurantismo que padeció los pasados cinco años de administración panista, y exceptuando la administración del ex presidente Armando López Flores, Altamira fue administrado como si fuera un rancho grande, y no como una ciudad con el potencial de desarrollo, que a través de estos tres años y medio de administración morenista, se ha empezado a transformar en una ciudad limpia, iluminada, con nuevas inversiones industriales, comerciales y empresariales, pero enumerar la cantidad de obras de beneficio colectivo realizadas, así como cuantificar el desarrollo turístico, cultural y educativo, no tendría el espacio suficiente que me permite la redacción de este medio informativo, por lo que cierro este texto como dicen que dijo el que dijo “Trabajo mata grilla”

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