Crónica de una buena mañanera y de un mal anfitrión

Por: Vicente Hernández
“Todos los empleados públicos deberían descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta volverse incompetentes.” «José Ortega y Gasset»
Las mañaneras que cada lunes se realizan en Altamira, donde el alcalde informa sobre sus actividades logros y proyectos, y que normalmente se llevan a cabo en el auditorio Juan Macías, la del pasado lunes la sede fue en el salón del Sutra, donde se instalaron sillas, mesas con manteles, tazas con café, y charolas de pan, en las cuales fueron instalados principalmente los integrantes del cuerpo de bomberos, protección civil, trabajadores de Comapa y muchas otras personas de varias organizaciones.
El motivo por este almuerzo ofrecido por el ayuntamiento, fue para rendir un homenaje a todos aquellas personas que de alguna manera ayudaron durante el incendio, que se suscitó el pasado domingo 16 de marzo en el fraccionamiento San Ángel, así que cada organización tenía asignada una muy bien presentada mesa, y todo parecía estar muy bien organizado, salvo una significativa omisión; para los representantes de los medios de comunicación que asistimos, no reservaron mesa, espacio, vaya ni un pinche banco de madera mal pintado.
Cuando arribe al recinto media hora antes de lo programado, me dirigí a Romel Martínez director de Bienestar Social Municipal, ya que el manoteaba y gritaba dando ordenes por haber sido designado coordinador del evento, y al preguntarle cual era la mesa reservada para la prensa, me contesto como aquel personaje de Héctor Suarez “No hay, no hay manito, acomódate en algún rincón” tratándome cual si fuera la muñeca fea, de la canción de Cri- Cri, aunque como pudimos, yo y algunos compañeros reporteros, nos instalamos de pie, y empezamos a realizar las trasmisiones en vivo para nuestros medios informativos.
La temática de esta peculiar mañanera, fue el gran incendio en un mesón de autos que previamente desvalijados alojaba la empresa “Grúas Martínez” y que (dicen) fue incendiado intencionalmente, así que el equipo de producción de comunicación social, procedió a proyectar diversos videos, donde en diversas tomas aéreas, se pudo observar la magnitud del incendio, personas dando testimonios, bomberos en acción, fachadas de casas ahumadas, el alcalde girando instrucciones, en fin una amalgama de escenas que evidenciaban la intervención del gobierno municipal, bomberos locales y foráneos, cruz roja, organizaciones obreras, civiles y religiosas, así como cuerpos policiales y militares, todos unidos para combatir el citado gran incendio.
Después de que cesaron los videos, y la explicación y comentarios de cada uno, en voz del alcalde Armando Martínez Manríquez, se procedió a la entrega de los reconocimientos a cada una de estas organizaciones de manos del alcalde, todo esto mientras las porras de cada una de estas ONG, se dejaban escuchar en el recinto, donde ya los meseros y meseras se movían repartiendo las tortillas, servilletas, aguas y café, a las mesas que tenían asignadas, mientras todos los invitados tomaban sus respectivos lugares en espera del anhelado almuerzo.
Cuando después de casi dos horas y media, finalice la trasmisión con las piernas entumidas, y cansado de estar haciendo los movimientos de las garzas abandone mi trinchera, y sorprendido mire que muchos de mis compañeros ya estaban muy puestos alrededor de una mesa, que después me entere consiguió el encargado de atención a medios Joel Castillo, por ordenes de su jefa la directora de comunicación social Mirta Loyola, solo que ya no había sillas desocupadas, y me mantuve otra vez de pie, sin que nadie se compadeciera de mí, hasta que decidí traer una silla desde la entrada del recinto, y pedirles de favor a mis compañeros me hicieran un espacio, donde en un plato y vaso desechables (no alcance loza) almorcé unos tacos de huevo, carne molida, papas con chorizo, cochinita pibil y un vaso de agua de horchata para bajarme los tacos.
Bien dice el dicho “No tiene la culpa el indio, sino el que lo hace compadre” esto en relación a la mala organización que se dio en el referido evento, porque el inútil de Romel Martínez, es bueno para el peritaje sobre viejas construcciones (aunque después se derrumbe la iglesia) para arrastrarse ante los alcaldes para obtener chamba para el y su pareja, para la mayateada, y para payaso de camión de barrio pobre, pero no está apto para este tipo de encargos de anfitrión estrella, porque no es un funcionario incluyente, ya que se la paso recibiendo ceremoniosamente a quien consideraba personaje importante, con sonrisas y caravanas, mientras que a la gente de prensa “Ahí que se acomoden donde puedan”. -Chale