La lucha por salvar al ajolote de Xochimilco: la UNAM continúa con su censo y campañas de restauración

Por Redacción Sentido Común.
Expertos de la UNAM, montados en sus cayucos en busca de ajolotes, revisan las atarrayas en los canales de Xochimilco y lo que encuentran es alarmante: una proliferación de especies invasoras como la carpa y la tilapia, que depredan al ajolote y compiten por su hábitat. La bióloga Vania Mendoza, quien lidera el censo junto con el ecólogo Luis Zambrano, asegura que la situación es crítica. A pesar de que en 1998 había más de 6,000 ajolotes por kilómetro cuadrado, hoy apenas se cuentan unas pocas decenas.
Aunque aún no se ha confirmado la extinción total de la especie, los resultados preliminares del censo no son alentadores. La pérdida del ajolote no solo afectaría a esta especie única, sino también a todo el ecosistema de Xochimilco, pues el ajolote controla las poblaciones de peces y crustáceos, y su desaparición podría afectar la calidad del agua y los alimentos de la región.
Para enfrentar esta crisis, la UNAM promueve campañas como AdoptAxolotl, que busca recaudar fondos para la restauración ecológica de la zona y la conservación de la especie. Con una creciente participación internacional, especialmente de niños inspirados por el videojuego Minecraft, la campaña ha recaudado millones de pesos para apoyar la reintroducción de los ajolotes a su hábitat natural.
Además, la iniciativa Chinampa refugio busca restaurar los canales donde los ajolotes puedan vivir de nuevo, aunque algunos chinamperos han mostrado resistencia al proyecto. Si la situación en Xochimilco no mejora, la UNAM tiene un Plan B para reintroducir los ajolotes en otro espacio adecuado en Ciudad Universitaria.
Mientras tanto, los científicos siguen trabajando para recuperar Xochimilco y salvar al ajolote, una especie emblemática de México. Las personas interesadas en contribuir a su conservación pueden hacerlo a través de donativos, los cuales son deducibles de impuestos.