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Reforma reduciría Congreso, Cabildos y borraría al IETAM

*La propuesta presidencial contempla un poder legislativo local de solo 20 integrantes, ayuntamientos con un solo regidor, y eliminar al instituto electoral y el tribunal electoral de Tamaulipas

TAMAULIPAS.- De aprobarse la reforma electoral planteada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, y que ya se discute en la Cámara de Diputados, se concretaría una transformación radical de la organización política de Tamaulipas.

Entre otras cosas se reduciría de manera sustancial el número de legisladores y ediles; desaparecerían organismos electorales enteros y cambiarían las reglas del juego proselitista. El punto que más polémica ha desatado, y que ha generado una dura reacción adversa desde algunos sectores de la oposición, es la supresión del Instituto Nacional Electoral (INE) para convertirlo en el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC). La iniciativa propone mucho más que un cambio de nombre.

Con la creación del INEC, desaparecería el INE, pero también el Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM), igual que los otros 31 órganos públicos locales (optes). El espíritu de esta reforma está basado en una reducción significativa del costo de los procesos electorales en el país. El documento firmado por el Ejecutivo advierte que en las últimas dos décadas, el gasto electoral en el país se ha incrementa do en un 409 por ciento: “En 1999 se asignó un presupuesto de 13,400 millones de pesos, mientras que en 2018 se obtuvo un presupuesto de 68,300 millones de pesos.

Por ello, el INEC, “como autoridad electoral in dependiente garantizando los principios rectores de la función electoral, como siempre debió haber sido, sería la única autoridad administrativa electoral del país, sus funciones absorberían las de los órganos públicos locales (OPL), es decir, organizaría la totalidad de los procesos electorales de la República, a nivel nacional, estatal y municipal”. Es decir, en caso de aprobarse esta reforma como pretende el Gobierno Federal este mismo año, para la próxima elección -la del 2024- en Tamaulipas ya no habría Instituto Electoral de Tamaulipas.

El documento recuerda, que el IETAM, gastó durante el 2021, un total de 327 millones 128 mil pesos, haciendo una tarea que, según la propuesta, pudo haber sido realizada por un solo organismo nacional. Reitera, por ejemplo, que el INE “desde su creación hasta al fecha, ha ido ejerciendo cada vez más su facultad de atracción sobre las funciones de los OPL, al grado de realizar o verificar prácticamente todas las actividades significativas que corresponden a dichos órganos”.

También desaparecería el Tribunal Electoral de Tamaulipas (TRIELTAM), pues la iniciativa contempla que sea el Poder Judicial de la Federación el que resuelva todos los asuntos que se deriven de los procesos electorales. El documento asegura que en los últimos años se ha confirmado “la irrelevancia” de los tribunales locales en material electoral: “Como primera instancia no brindan certeza a los procesos electorales.

El Poder Judicial de la Federación resuelve en definitiva casi cualquier acto impugnado de las elecciones locales”. La gran novedad que plantea la reforma, no es solo la desaparición de los organismos locales, sino que los integrantes del INEC y del Tribunal Electoral, sean elegidos mediante el voto de la población, para lo cual se desarrollará un periodo de campañas.

Para ello, cada uno de los Poderes de la Unión postulará a 20 personas de manera paritaria para el Consejo General del INEC (que serán siete) y 10 para el Tribunal Electoral (serán siete) que durarán seis años en sus cargos. Después la Cámara de Diputados emitirá la convocatoria para la jornada electiva de las personas titulares de las consejerías electorales del INEC; y el Senado, la de las magistraturas. La elección se realizará el primer domingo de agosto, y los aspirantes podrán realizar campañas, con ac ceso a los tiempos políticos en radio y televisión.

MENOS DIPUTADOS

La ambiciosa reforma electoral pone sobre la mesa la reducción sustancial de diputados federales, sena dores, diputados locales y regidores de todo el país.

Además se transformará la manera en la que la población elegirá a sus legisladores. “La crisis de representación política es una de las principales características de las llamadas democracias contemporáneas”, señala el documento.

“En la presenta iniciativa se propone un método de elección que busca mejorar la representación ciudadana depositada en el Congreso de la Unión”. De entrada, se reducirá el número de diputados federales de 500 a 300. Tamaulipas, por el porcentaje de población que representa a nivel nacional, pasaría de los nueve que tiene actualmente a ocho; algo que pase la reforma o no, va a ocurrir debido a la redistritación nacional que se está llevando a cabo.

Pero con el nuevo modelo que se propone, se eliminarían los distritos electorales. Los partidos propondrían en Tamaulipas una lista de ocho diputados, nacidos en la entidad o con residencia mínima de un año, que deberán hacer campaña territorial. Y la ciudadanía no votaría por un candidato específico, sino por una lista.

Al final, las ocho curules se repartirían dependiendo del porcentaje alcanzado por cada partido en la votación, con un sistema matemático similar al de los plurinominales actuales. Lo mismo ocurriría en el Senado, donde se pasaría de 128 a 96 curules (tres por cada entidad federativa).

MINI CONGRESO Y MINI CABILDOS

La iniciativa también mete mano en la composición de los Congresos Locales, con una reducción más radical. “Se propone establecer los siguientes topes en la definición de sus integrantes: el número de representantes en las legislaturas no podrá exceder de 15 diputaciones en aquellas entidades federativas cuya población sea menor a 1 millón de personas y por cada 500,00 habitantes adicionales podrá incrementarse en un diputado o diputada hasta un máximo de 45”. Con esta regla, el Congreso de Tamaulipas, que actualmente tiene 36 espacios -22 de mayoría y 14 plurinominales- pasaría a tener solo 20 curules.

Las reglas de elección serían exactamente las mismas que en el caso de la Cámara de Diputados federal, es decir, a través de listas porque se eliminarán los distritos electorales. Otro cambio radical será la conformación de los Ayuntamientos.

“El mismo criterio poblacional debe prevalecer en la integración de los ayuntamientos y las alcaldías, por lo que se propone reformar el artículo 115 para de finir como estructura base de los ayuntamientos: una presidencia municipal, una sindicatura y un número variable de regidurías conforme a la población del municipio”. Los municipios con una población menor a 60,000 habitantes (33 de los 43 municipios de Tamaulipas) sólo tendrían una regiduría.

Los que tengan entre 60,000 y 370,000 tendrán tres regidurías, que en el caso de Tamaulipas serían Altamira, Ciudad Madero, El Mante, Río Bravo, Tampico, Victoria y Valle Hermoso. Tendrán cinco regidores los que tengan entre 370,000 y 690,000 habitantes. En ese supuesto entran sólo Matamoros y Nuevo Laredo; mientras que Reynosa tendría siete, los que corresponden a municipios de entre 690,000 y 1 millón de habitantes.

EL GASTO ELECTORAL

La iniciativa propone un cambio radical en la forma en la que se financiará la actividad política en México. “El financiamiento público a los partidos políticos para su aplicación en campañas electorales y actos tendientes a la obtención del voto se convirtió en un requisito indispensable para garantizar contiendas justas y equitativas”, señala la propuesta.

“Sin embargo, el sostenimiento de su estructura burocrática durante tiempos no electorales nunca ha terminado de justificarse socialmente, dada la proliferación de élites partidistas ajenas al interés público representatividad ciudadana”.

Por eso, la reforma elimina totalmente el financiamiento público de los partidos políticos en sus actividades ordinarias. Es decir, sólo recibirían recursos públicos cuando haya procesos electorales. El resto del tiempo, se fondearán mediante aportaciones de simpatizantes y militantes.

“El objetivo es reducir el alto costo que los partidos políticos representan al erario y obligarlos a convertirse en instituciones auto sostenibles mediante esas aportaciones legalmente vigiladas”. Con ello, se busca una disminución del 66% del financiamiento respecto a lo que se gasta actualmente.

Durante el 2021, los partidos políticos de Tamaulipas recibieron 162 millones 089 mil pesos de financiamiento ordinario; es decir, los recursos destinados exclusivamente para su operación y no para las elecciones.

CON INFORMACIÓN DE STAFF
EXPRESO-LA RAZÓN

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