Política

Elecciones sin debates

Tiempo de opinar
Raúl Hernández Moreno

Con todo y que la realización de debates están contemplados en la ley electoral de Tamaulipas, este año no los habrá durante las campañas, aquí en Nuevo Laredo.
Poco influirá que las candidatas principales sean conocidas por “gritonas”.
Ni Carmen Lilia Canturosas va aceptar participar en un debate, con el argumento de que es la puntera y que los demás la van a querer denostar, ni tampoco querrá Yahleel Abdala, convencida de que es la rival a vencer. Es cierto que está última estuvo de acuerdo en participar en un debate en el 2015, pero porque venía de menos a más. Hoy son diferentes las circunstancias en las que llegará al proceso electoral.
Esta es una mala noticia para aquellos a los que les gustan los debates.
En realidad un debate dice poco en el futuro y desarrollo de una ciudad.
Pensar que un debate nos definirá, es ingenuo. Más que palabras bonitas, Nuevo Laredo necesita hechos contundentes. De nada sirve escuchar lo mucho que se quiere a Nuevo Laredo, si las palabras no van acompañadas de hechos. Pero además, no es requisito ser funcionario público para demostrar que se quiere a su ciudad. Hay mucha gente atrás de clubes sociales y organizaciones civiles que cada día confirman que quieren a Nuevo Laredo y su gente, con acciones visibles y no lo gritan a los cuatro vientos. Aplican aquello de que la mano derecha no se entere de lo que hizo la izquierda.
Y si no habrá debates entre los candidatos a la presidencia municipal, menos entre los aspirantes de las otras posiciones.
Eso sí, habrá muchos foros para que los candidatos se luzcan con los monólogos con sus propuestas de campaña. Así paso en elecciones anteriores con proyectos fallidos para organizar debates en los cuales los candidatos terminaron presentando sus propuestas en un tono que no convenció ni a sus seguidores.
En otro tema, el presidente municipal Enrique Rivas Cuéllar reiteró que seguirá , de manera permanente, el programa de empleo temporal que desde hace más de medio año se puso en marcha para apoyar a los jefes de familia que perdieron su trabajo, derivado de la crisis sanitaria que golpea al país en general.
Como resultado de este programa se beneficia a cientos de jefes de familia con un pago semanal de 1,300 pesos y a cambio colaboran en acciones de limpieza y mejoramiento del entorno urbano.
El alcalde destacó que el Ayuntamiento seguirá aplicando este programa para garantizar que quienes perdieron su empleo por la crisis tengan un ingreso seguro, hasta en tanto logran colocarse en un trabajo similar al que tenían antes de que estallara la pandemia.
Qué bueno que se apoya a estos jefes de familia, a quienes desafortunadamente la crisis los alcanzó. De esta forma el Ayuntamiento cumple con su responsabilidad social y ayuda a reactivar la economía, lo que tanta falta hace.

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