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Una grabación hunde a Cienfuegos

J. JESÚS ESQUIVEL

El exsecretario de Defensa Salvador Cienfuegos –detenido el jueves 15 en el aeropuerto de Los Ángeles– proporcionaba a narcotraficantes información sobre operativos militares e investigaciones de inteligencia, señala el encausamiento judicial iniciado en contra del general. Funcionarios del Departamento de Justicia revelaron a Proceso que entre las pruebas que lo incriminan destaca la grabación de una conversación telefónica que sostuvo con líderes de la delincuencia organizada. El arresto de Cienfuegos y su anunciado enjuiciamiento son parte de la Operación Padrino, una investigación que puede derivar en la captura de otros altos mandos militares e importantes políticos mexicanos.

WASHINGTON (Proceso).– Una grabación en poder de la Administración Federal Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) de una conversación telefónica entre el general Salvador Cienfuegos Zepeda con presuntos líderes de una organización del crimen organizado, es la prueba central en poder del gobierno de Estados Unidos para acusar de narcotráfico y lavado de dinero al exsecretario de la Defensa Nacional (Sedena).

A principios de este año funcionarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos confiaron a Proceso y a un periódico estadunidense de circulación nacional la existencia de la “Operación Padrino”, como bautizaron a la investigación por narcotráfico contra Cienfuegos.

“Contamos con una grabación interceptada que implica directamente al general (mexicano) con el tráfico de drogas”, expusieron en su momento fiscales federales a este semanario y al rotativo estadunidense.

Por tratarse de una investigación en curso, los fiscales pidieron a ambos medios no publicar en ese momento que la DEA tenía en la mira al general Cienfuegos. Advirtieron que hacerlo podría implicar acciones legales contra los reporteros por “obstrucción de justicia”, pues difundir detalles de un expediente judicial sellado puede derivar en complicidad con el acusado ya que se le alertaría sobre las imputaciones en su contra.

La pesquisa sobre las supuestas relaciones de Cienfuegos data de hace por lo menos 10 años o más cuando el militar estaba asignado a la IX Región Militar en Acapulco, Guerrero, y se corrobora con imputaciones recientes en el periodo 2015-2017, cuando fue secretario de Defensa durante el gobierno de Peña Nieto.

Un alto funcionario de la DEA, quien pidió no revelar su nombre debido a que se trata de una investigación en curso, informó a este semanario que en la investigación “Operación Padrino” está incluido el caso del exfiscal de Nayarit Édgar Vieytia. El exfiscal, detenido en Estados Unidos, es uno de los implicados en hechos de corrupción cometidos por la facción de los Beltrán Leyva que operaba en esa entidad, identificada en el encausamiento contra el exgeneral con el nombre “Cártel H2”.

Cienfuegos fue arrestado el pasado jueves 15 en el aeropuerto internacional de Los Ángeles, California, por autoridades federales de Estados Unidos con base en el expediente judicial que en su contra tiene la Corte Federal del Distrito Este, en Brooklyn, Nueva York.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2294 de la revista Proceso, ya en circulación.

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