Columnas

ALIANZA DE SEGUNDA GENERACIÓN

 / 03 DE JUNIO, 2020 / HÉCTOR GARCÉS

Cuando Alejandro Rábago Hernández iba a ofrecer -junto con la maestra Magdalena Peraza- su abierto respaldo al proyecto del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) a principios del año pasado en una rueda de prensa que ofrecería el mitotero Alejandro Rojas Díaz Durán, se arrepintió de último minuto y se bajó de la camioneta.
Eso no quiere decir que el hijo de Pepe Rábago se haya bajado del ‘tren’ de la Cuarta Transformación. Todo lo contrario: se subió con boleto directo a la Aduana de Acapulco, Guerrero.
El boleto se lo consiguió el senador Américo Villarreal Anaya. El senador morenista lo presentó hace un año con Ricardo Ahued Bardahuil, que en ese entonces (junio de 2019) asumiría, por instrucción del presidente Andrés Manuel López Obrador, la estratégica Dirección General de Aduanas del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Américo Villarreal Anaya estableció una muy buena relación con Ricardo Ahued en la Cámara de Senadores. Ahí estrecharon lazos y se hicieron cuates.
Aunque nació en Pachuca, Hidalgo, Ricardo Ahued hizo su carrera política en el estado de Veracruz… bajo el cobijo del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Con el logo tricolor, el también empresario fue presidente municipal de Xalapa.
También fue diputado federal en la Legislatura que comprendió de 2009 a 2012, donde conoció al entonces legislador tampiqueño José Francisco Rábago Castillo, padre de Alejandro Rábago Hernández. Como muchos priistas en todo el país, Ahued Bardahuil abandonó el partido y se sumó al movimiento lopezobradorista en 2018 para llegar a la Cámara Alta.
El senador Américo habló muy bien de Alejandro Rábago ante Ricardo Ahued y destacó la experiencia que adquirió como delegado regional noreste del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), cargo que ocupó durante el último tramo del gobierno peñanietista.
Fue así, con el ‘empujón’ del senador morenista tamaulipeco, que el hijo de Pepe Rábago llegó a la Aduana de Acapulco.
Ahora, con la salida de Ricardo Ahued a finales del pasado mes de abril de la Dirección General de Aduanas y la llegada de Horacio Duarte, habrá que ver si Alejandro Rábago Hernández se mantiene en la posición o si lo reubican a otra área y ciudad. Eso es normal con el cambio de posiciones en el tablero burocrático y organizacional de las dependencias de cualquier gobierno.
Lo que está clara, en términos políticos y para los escenarios que vienen en Tamaulipas, es la cercana relación entre Américo Villarreal Anaya y Alejandro Rábago. Es una alianza en segunda generación.
Este vínculo tiene historia, proviene de los padres de ambos. Américo Villarreal Guerra, siendo gobernador de Tamaulipas, designó al contador público José Francisco Rábago Castillo como secretario de la Contraloría Estatal.
Desde entonces, Pepe Rábago fue identificado como parte del grupo político de Américo Villarreal Guerra. Ahora toca a los hijos hacer equipo y alianza en escenarios y circunstancias muy diferentes a las registradas a finales de los ochentas y principios de los noventas. México cambió. Tamaulipas también.
¿A qué aspira Alejandro Rábago Hernández en la elección de 2021? Todo indica que es promovido para ser candidato de Morena a la diputación federal por el Octavo Distrito, con cabecera en Tampico. Esa es la jugada.
Si las cosas no salen por esa ruta, otra opción es ser candidato morenista a la diputación local por la zona norte de la ciudad de las jaibas, por el Distrito 21. El Congreso del Estado se renovará y las diputaciones locales, por supuesto, son muy relevantes en el juego de ajedrez estatal rumbo a la contienda por la gubernatura del estado en 2022.
Por supuesto, no es el único aspirante. En la lista aparece Eduardo Hernández Chavarría, ligado al grupo de las primas de AMLO y que juega con el grupo del diputado federal Mario Delgado y del ‘presidenciable’ Marcelo Ebrard. Si bien ‘Lalo’ aspira a ser candidato (al igual que Olga Sosa Ruiz) a la presidencia municipal jaiba, tampoco lo descartan para disputar la diputación federal o la diputación local por la zona norte.
Como sucedió en 2019, es muy posible que se registre el mismo problema en Morena con la designación de los candidatos: los morenos fundadores reclamarán las postulaciones ante la posibilidad de que los ex priistas se lleven las nominaciones.
Pero el principal problema que enfrentará Morena en la elección de 2021 es el desgaste de la marca como partido. Algo más, un factor clave: no habrá un candidato presidencial que genere una ‘tsunami’ de votos a favor del partido en el poder federal. Cada uno de los nominados morenistas, tendrá que ganar su batalla en su municipio, en su distrito o en su estado.
Además de que las medidas de la contingencia sanitaria estarán todavía vigentes, la elección 2021 será, sin lugar a dudas, una elección muy diferente a la registrada en 2018 y se confirmará, una vez más, que cada proceso electoral es distinto al anterior.

Y PARA CERRAR…
Después de estar en Río Bravo, Matamoros y Tampico, Edgar Melhem, presidente estatal del PRI, estará en estos días en Xicoténcatl y Ocampo. Luego visitará Nuevo Laredo, Miguel Alemán, Díaz Ordaz, Camargo, Mier y Guerrero. Todo será en base a la sana distancia.
En la época de la nueva normalidad, el tiempo apremia para los partidos políticos a nivel estatal. El priismo se prepara para la elección 2021

Fuente: Expreso.Press

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