Columnas

EL NUEVO LÍDER DE MORENA

FRANCISCO CUELLAR CARDONA

Finalmente ocurrió como estaba dicho, y este domingo, por instrucciones del presidente López Obrador, el zacatecano Alfonso Ramírez Cuéllar tomó las riendas y el control de Morena, en lugar de la trístemente célebre Yeidckol Polevnsky, quien todavía al mediodía, cuando supo que sería relevada en el cargo twiteó que sólo el Comité Nacional del partido puede hacer el cambio de dirigencia.

Ramírez Cuéllar, es diputado federal por Morena y presidente de la Comisión de Presupuesto de la Camara Baja, cargo que seguramente dejará para dedicarse a limpiar el cochinero que hay en el partido de aquí a las elecciones para nombrar un nuevo dirigente. 

A diferencia de todos los que aspiran actualmente al cargo de dirigente nacional, él no tiene relación con ningún con los advenedizos morenistas que hoy tienen de cabeza al partido. Además, Ramírez Cuéllar es un hombre formado en la auténtica izquierda mexicana, pero de pensamientos muy abiertos y pragmáticos que seguramente le ayudarán mucho a oxigenar a Morena que hoy ha sido tomado por asalto por una horda de bandoleros de la política que buscan el poder al más puro estilo del viejo priismo.

Ramírez Cuéllar conoce de sobra a las tribus que tanto daño le han hecho a la izquierda, pero también tiene identificados a los miles de infiltrados neomorenistas ambiciosos que responden a intereses de grupo mezquinos que han sido un lastre para la democracia mexicana y que han visto en Morena un partido para seguir conservando vicios y privilegios.

El nuevo líder interino de Morena tiene episodios rebeldes en su historia de luchas, siendo una de ellas el liderazgo del Barzón, organización creada para darle batalla al Fobaproa y al Instituto 

para el Ahorro Bancario. Aunque ocurrió en diciembre del 2002, aun está fresco el incidente en el que entró montado a caballo a la Cámara de Diputados y bloqueó con tractores los accesos del poder legislativo, que luego un juez le dictó formal prisión por los delitos de motín y daños a propiedad ajena.

Es un hombre congruente con sus ideas y sus actos desde siempre que se ha ganado el respeto de sus compañeros de lucha, incluso los más radicales. El presidente López Obrador desde que nació Morena como partido en el 2014 le hizo encargos muy delicados que le resolvió y le llevó granjearse la confianza del ahora mandatario.

Cuando renunció el PRD como muchos, en su carta de renuncia escribió que en ese partido no había voluntad política para iniciar un verdadero proceso de reformas que necesita el país y que solo la izquierda puede empujar.

Quienes lo conocen, aseguran que Ramírez Cuellar, le dará rumbo y certidumbre al movimiento Morenista que ni Yeidckol y su tribu de Ali Babá no pudieron darle.
 
Y aunque llega en calidad de interino, no descartan pueda consolidarse como una figura organizativa y de peso que pueda quedarse para hacer de Morena, el partido político que el Presidente visualizó desde su nacimiento. Por lo pronto, para quienes ya están en Morena, y son auténticas sus convicciones, pueden identificarse con Ramírez Cuellar. Y los que no, pueden irle buscando por otros rumbos partidistas.

Fuente: Expreso.press

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