ReynosaZona Norte Tamaulipas

De promesa en promesa han pasado varios años y no les resuelven nada

CARLOS PEÑA

Vecinos de las colonias Lázaro Cárdenas y El Anhelo resintieron pérdidas en maquinaria, vehículos, muebles y ropa calculados en varios cientos de miles de pesos.

Escombros, mosquitos, llantas viejas, basura, muebles y piedras componen las lagunas en que desde hace 15 años se han convertido tres calles de la colonia” El Anhelo”.

El problema se agravó con las reciente lluvias, pues el agua arrasó en las calles y se metió a las casas afectando muebles, coches y ropa de los vecinos.

Una inundación ancestral que se agrava cuando llueve de nuevo.

Se trata de la calle “Adolfo López Mateos”, a la cual los tres niveles de gobierno han prometido rehabilitar, pero es fecha que no le han puesto ni siquiera un metro de cemento o de caliche para resolver la constante inundación.

Al respecto uno de los vecinos Víctor Ruiz expresó textualmente: “Son como quince años ya es un problema, porque no hay paso, la comunidad de la colonia, esta esperando, porque esta horrible, aguas negras que a la larga afecta los pulmones, la piel y en general a la  salud de la comunidad.

“Urge una solución, pasan aquí que van a arreglar y son puras promesas y nada, ni hay ningún arreglo”, agregó.

Es la calle Adolfo López Mateos, la cual ya lleva gires lustros que de manera constante se encuentra inundada, con aguas negras y verdes, llena de basura, escombros, llantas viejas y un constante criadero de mosquitos que son transmisores de padecimientos.

Prácticamente la calle se ha convertido en un obstáculo para el libre tráfico de automóviles y personas, pues los vecinos comentan que ya este a muy profundo y las calles son unos lodazales por donde nadie puede transitar.

Son alrededor de 250 familias que sufren constantemente el acoso de los mosquitos y el olor nauseabundo de las aguas negras.

La señora Romelia Ojeda declaró que ya suman unos 15 años que viven este problema, que nadie atiende en este sector de la colonia “El Anhelo”.

Denunció que el agua del pasado lunes se metió a su negocio-de abarrotes-, deterioró mercancías y un automóvil de su propiedad.

Mientras tanto el ingeniero José Luis Pérez, propietario de un negocio de tornos se dolió de que varias de las máquinas, entre tornos, computadoras y cepeus, fueron dañados por el paso del agua.

Calculó que son mas de doscientos cincuenta mil pesos el monto de su afectación.

Dijo que si el gobierno les hubiera avisado con tiempo de la cantidad de agua que iba a caer, hubieren tenido tiempo de resguardar sus bienes y que las lluvias les hubieran afectado menos.

Fuente: La Tarde de Reynosa

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