Opinión con sentido

Gordillo ataca de nuevo

Elba Esther Gordillo necesitará de una decisión política de la 4T para llegar nuevamente a la presidencia del SNTE, con un líder democráticamente elegido

Por: Rubén Cortes

Elba Esther Gordillo necesitará de una decisión política de la 4T para que se cumpla el deseo que expresó ayer en Puebla: que, sin odio ni sed de venganza, llegar a la presidencia del SNTE a cambio de que haya “una elección libre”.

Y necesitará de una decisión política del gobierno porque (con la mala noticia para la maestra) que la máxima autoridad del país tendría que solicitar elecciones extraordinarias dentro del SNTE, ya que éste tiene un líder legítimo elegido por cuatro años.

Porque Alfonso Cepeda Salas sustituyó a Juan Díaz de la Torre al frente del SNTE el pasado 22 de noviembre, luego de que Díaz de la Torre renunciara irrevocablemente al cargo y la asunción fue validada por el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje.

Así que, para cumplir su deseo, Gordillo tendría que ver fructificadas sus presumidas buenas conexiones dentro de la 4T, lo cual es algo que tendría que verse, aunque algo sí está claro: al ser exonerada, tras pasar seis años presa, su derecho legal a aspirar a todo lo que se le antoje.

Sin embargo, de ahí a que consiga que haya una elección libre con voto secreto, directo y universal, y que a través de un congreso con esas características se elija a una nueva dirigencia que sustituya a Alfonso Cepeda… eso es otro boleto.

Como sea, ayer le mandó un mensaje a quien debe tomar la decisión política de pasar por encima de la toma de nota validada por el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje:

“Definamos nuestras reglas en el juego, no queremos pleito con ningún gobierno, del color que sea el gobierno, cuarta, primera, quinta, décima o vigésima transformación; mis respetos para el señor presidente, pero zapatero a tu zapato, respeto a la autonomía e independencia sindical”.

Es decir, la maestra está de vuelta por completo, aun cuando no tenga nada en las manos todavía. Pero, además de su cabildeo por tratar de revertir la decisión del TFCyA, inscribió en el INE dos partidos políticos que tienen su tutela.

El primero es dirigido por su sobrina, Érika Hernández Gordillo (Maestros por México), y el segundo es encabezado por su yerno, Fernando González y su nieto René Fujiwara (Redes Sociales Progresistas). Ambos ya fueron autorizados a entrar en el proceso de recolección de firmas.

Llama la atención que, tanto en Maestros por México como en Redes Sociales Progresistas, el grito de batalla de Gordillo sea el de evitar lo “infame” que es, a su entender, la evaluación de maestros y el fin de las plazas de profesores heredadas, en lugar de ser ganadas.

O sea, que lo suyo lo suyo, sigue siendo la educación…

Igual que para la CNTE.

Fuente: López Doriga Digital

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