Gobierno deja a merced de la delincuencia al llano papanteco; piden instalar base de la Marina

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Papantla, Ver.- La zona limítrofe entre Veracruz y Puebla se ha convertido en tierra sin ley. Sus habitantes temen ser agredidos por grupos delincuenciales y mientras la Secretaría de Seguridad Pública los ha dejado a su suerte, se han organizado para defenderse mutuamente.

Por Édgar Escamilla

La noche del jueves 6 de septiembre, habitantes de la comunidad Insurgentes Socialistas se decidieron hacer frente al embate de la delincuencia, luego de ser víctimas de secuestros y extorsiones, situación que llevó a varias familias a vender sus propiedades y migrar para cuidar de su integridad.

Esta comunidad se ubica a 51 kilómetros de Papantla, donde está la delegación más cercana de la policía estatal y la comandancia de la policía municipal, corporaciones que rara vez llegan a vigilar esta zona del llano papanteco, donde cualquier persona puede circular en su vehículo sin toparse con alguna patrulla.

La policía municipal habilitó una estación en Joloapan, a 13 kilómetros, pero sus elementos permanecen encerrados en las instalaciones y poco les importa combatir la inseguridad que atemoriza a los habitantes. O bien, como saben que no pueden hacer frente a los delincuentes, optan por no exponerse.

El viernes, el director de Gobernación municipal de Papantla, Luis Alberto Bastián, acudió a la comunidad acompañado de policías estatales y elementos del Ejército para dialogar con los protestantes. Pasadas 24 horas, ninguna autoridad se encontraba en la zona; estaban solos de nuevo.

“No queremos a los policías. Esos nunca vienen y cuando lo hacen solo es para sacarle dinero a los que andan en moto”, refiere uno de los hombres tras la barricada que permanece en el acceso a Insurgentes Socialistas.

Se niegan a hablar con la prensa, temen que sus declaraciones sean tergiversadas y catalogados como criminales o que expongan que se trata de un movimiento violento. Solo insisten en que no sean llamados “autodefensas”, por la connotación negativa que pudiera tener este término. No obstante, piden que los medios den a conocer su clamor: la presencia de efectivos de la Marina de México.

Cubren sus rostros con paliacates, playeras, pasamontañas, capuchas o cualquier trapo que tengan a la mano, con tal de que no exponer su identidad y poner aún en más riesgo su integridad y la de sus familias.

El potencial del llano

Esta zona, ubicada en el valle que forma el río Tecolutla, es reconocida por la calidad de sus cítricos. La mayor parte del limón persa y la naranja que se exporta desde Martínez de la Torre se produce en el llano papanteco.

La carretera que parte del puente El Remolino sirve como vía alterna para llegar al altiplano. Enlaza la zona de Papantla con Teziutlán, Puebla, y desde ahí a la Ciudad de México, sin necesidad de transitar por la autopista o la carretera libre. También se puede acceder a la zona de Perote y Xalapa, evadiendo todo puesto de control que usualmente se instalan en las vías más transitadas.

Cerca de esta zona, se encuentran innumerables instalaciones petroleras, donde se han reportado constantes asaltos a los trabajadores, tanto de Petróleos Mexicanos como de compañías privadas. De igual forma, se extraen miles de toneladas de grava del río Tecolutla, además de la actividad ganadera.

Detrás de la barricada

Los pobladores niegan el acceso a la comunidad. Cualquier comunicación debe ser de detrás de los costales con arena colocados sobre la carretera de un extremo a otro. A unos metros, los restos de viejos neumáticos aún desprenden calor y humo; les sirvieron para iluminarse durante la noche.

La actividad en Insurgentes Socialistas se detuvo, nadie sale y nadie entra. Las escuelas han sido notificadas de que estarán cerradas los próximos días hasta que obtengan una respuesta favorable a su solicitud; los directivos de las mismas han dado parte a las supervisiones escolares.

Todos hombres de campo han dejado el azadón para limpiar las tierras y enfundaron sus machetes para brindar seguridad a sus familias. “Estamos aquí de manera pacífica”, insisten, con el machete pendiendo de sus cinturas. “Son herramientas de trabajo, no estamos armados”, repiten.

Para evitar riesgos, han limitado toda actividad: quienes tengan que salir a realizar sus compras o alguna otra diligencia, tienen solo de 10:00 a 12:00 horas para hacerlo. Después, nadie debe salir de sus casas.

La inseguridad los unió

Aunque Insurgentes Socialistas se convirtió en el centro neurálgico de la resistencia, las comunidades de Joloapan, 20 de Noviembre, Valsequillo, Dos Ríos y Vista Hermosa, así como San José Acateno, del estado de Puebla, se han sumado a la resistencia y están dispuestos a realizar las tareas responsabilidad de la Secretaría de Seguridad Pública.

“Aquí no nos ha pasado nada como en Insurgentes, pero son nuestros hermanos y nos sumamos a la lucha. Y no nos moveremos hasta que llegue la Marina; solo confiamos en ellos”, comenta uno de los vigilantes de la barricada en el acceso a la comunidad de 20 de Noviembre.

Alrededor de Insurgentes Socialistas se han instalado barricadas en los accesos a las comunidades, con grupos de personas vigilando las 24 horas. Los accesos están todos bloqueados, tanto en Veracruz como en Puebla. Había uno más en Puxtla, pero ante lo solitario del camino, los comuneros recomendaron no ingresar a esa zona.

Las comunidades se unieron pero las autoridades las dejaron solas. Tienen la esperanza de que desde la Federación volteen a verlos y envíen tropas de la Marina y, de ser posible, establezcan una base de la Armada en esa zona. No quieren a nadie más, dejaron de confiar en las policías, a las que constantemente les solicitaron seguridad pero no los atendieron.

Entregan pliego petitorio a Semar

Una comisión integrada por representantes de las 14 comunidades del llano papanteco, se trasladó a la ciudad de Tuxpan, para entregar la solicitud de intervención de la Armada de México en labores de seguridad pública en esta zona.

El grupo fue encabezado por el alcalde de San José Acateno, municipio de Puebla, Julio César Cabañas, quien se unió al movimiento de resistencia para enfrentar la delincuencia que asuela la zona limítrofe entre ambas entidades, ante el nulo respaldo del gobierno de Veracruz.

LA JORNADA VER.