El asesinato de Jessica Hernández en Tampico encontró un macabro eco en una ranchería del estado de Tabasco, en el que una mujer embarazada fue presuntamente raptada y asesinada, para luego abandonar su cadáver en un predio.

Estos hechos ocurrieron en la ranchería Coralillo, ubicada en el municipio de Nacajuca, poblado a 25 kilómetros de la capital Villahermosa, donde elementos policiacos ubicaron el cadáver de Alba Lizeth.

La víctima, de 24 años de edad, contaba con ocho meses de embarazo. El cadáver fue encontrado con extensas lesiones provocadas por golpes contusos y armas punzocortantes. A diferencia del caso de Jessica, en Tampico, el homicida no extirpó a su bebé.

Familiares de Alba Lizeth informaron a las autoridades que ella se encontraba en Coralillo cuando abordó un mototaxi para dirigirse a su domicilio en Valle de Pomoca, fraccionamiento de Nacajuca.

Sin embargo, en el trayecto habría sido abducida por su asesino y privada de la vida para luego ser abandonada en un predio cercano, donde el cadáver fue hallado horas después por agentes policiacos.