LA UAT SE DESMORONA; FACULTAD DE MEDICINA NO ESTA ACREDITADA

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Por: Mauricio Fernández Díaz

Facultad de Medicina de la UAT no está Acreditada por la Comaem

Ni siquiera aparece en la encuesta de la empresa QS Student Forum  de 500 universidades en el continente; solo 50 son mencionadas.

Ocupa el lugar numero 41 de 50 Universidades evaluadas en su calidad de enseñanza, de métodos y maestros

Dos universidades de Tamaulipas que imparten la carrera de médico cirujano no acreditaron la calidad de sus programas de estudio, de acuerdo con el Consejo Mexicano para la Acreditación de la Educación Médica (Comaem), y de otras tres una obtuvo “opinión no favorable” y dos “sin proceso de acreditación”.

No acreditaron la Universidad Valle de México (UVM), campus Ciudad Victoria, y la Universidad Autónoma deTamaulipas (UAT), campus Matamoros.

Otras cinco escuelas en esa situación fueron la Universidad Hipócrates, de Guerrero; el Centro de Estudios Superiores de Tepeaca, Puebla; la Universidad Autónoma de Querétaro, la Universidad México Americana del Norte, y la Universidad Veracruzana.

De la lista publicada por la Comaem en este año, Tamaulipas tiene el 29 por ciento de escuelas sin acreditación.

El consejo publicó también los resultados de las escuelas con “opinión no favorable”, donde se ubican cuatro planteles, uno de los cuales es el Instituto de Ciencias y Estudios Superiores de Tamaulipas A.C. (Icest), campus Matamoros.

La misión del Consejo Mexicano para la Acreditación de la Educación Médica es acreditar los programas de estudio de medicina en todas sus modalidades. Es el máximo acreditador de la educación médica impartida en el país tanto de sus insumos como de sus procesos en los niveles pre y posgrado.

Consultado por El Mañana de Reynosa, Juan Hernández, secretario Técnico del Comaem, explicó que estas certificaciones garantizan la calidad de la enseñanza que se imparte en las escuelas de medicina.

“Es un reconocimiento que otorga el Consejo Mexicano para la Acreditación de la Educación Médica cuando una escuela o facultad de medicina demuestra que cuenta con los estándares de calidad para formar los médicos que necesita nuestro país”, aseguró.

Sobre las escuelas con “opinión no favorable”, como el Icest campus Matamoros, dijo que se aplica a nuevos planteles cuyos programas o métodos de docencia no superan las evaluaciones.

“La ‘opinión no favorable’ es un dictamen que otorga el Comaem a una escuela de reciente creación que aún no tiene egresados, y que se sometió al proceso de acreditación, sin embargo, no logró cumplir con los estándares de calidad para recibir un dictamen favorable”.

De igual forma, la Comaem ubicó a la Universidad La Salle campus Victoria, y al Instituto de Estudios Superiores de Tamaulipas (IEST), campus Tampico, en el estatus “sin proceso de acreditación”.

“Significa que la escuela o facultad de medicina no se ha involucrado en el proceso de acreditación, y por lo tanto no se sabe si cuenta con los estándares de calidad para la formación de médicos”, dijo el secretario Técnico del consejo.

Se buscó la opinión de representantes de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y la Universidad del Valle de México, campus Victoria, acerca de la no acreditación, pero no se han recibido comentarios

CUANDO LA POLITICA MANEJA LO ACADEMICO, EL RESULTADO ES UN FRACASO PARA ESTUDIANTES Y ESTADOS.

Con la imposición por parte de la Secretaria General de Gobierno -que no elección- de un decadente burócrata como nuevo Rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, el futuro de lo que debería ser el orgullo de Tamaulipas pasa a convertirse de nueva cuenta en la vergüenza del estado.

Y no es porque Andres Suàrez Fernández sea peor que sus antecesores, mas corrupto o mas inepto; es simplemente que  todos los ámbitos, principalmente el educativo han caído en una vorágine de cambios en el que la era digital se ha tragado a cuando menos las  generaciones, quienes no pudieron o no quisieron subirse al tsunami de la modernidad, quedándose anclados en el pasado sin forma de poder entender el presente y mucho menos el futuro de la Educación.

Andres Suàrez Fernández es un Rector que a sus sesenta y tantos años poco le importa sumergirse en la búsqueda de novedades académicas, pedagógicas, administrativas; En lo que va de su gestión se ha dedicado a hacer figura, a rodearse de glamour, a realizar el culto a su personalidad sin rubor alguno en tanto la UAT se desploma en el ranking de las universidades del país y del Continente.

El hecho de que no aparezca nuestra “Gloriosa” Universidad entre 500 del continente a las que se hizo una evaluación, o que este en el lugar número 41 de 50 nacionales, o peor aún que los alumnos de la Facultad de medicina no están validados, o sea, que la facultad no tenga el registro correspondiente para impartir esta carrera, serian razones más que suficientes como para que Andrés Suarez y su equipo buscaran desesperadamente el mejoramiento de la UAT en todos los aspectos.

Sin embargo, no habría porque asómbranos mucho de que esto esté sucediendo; el hecho de que sea manejada con criterios políticos y no académicos entierra la posibilidad de un cambio que lleve a la UAT estadios de superación académica y docente.

Cuando se decidió que Andrés Suarez fuera el Rector, sin mayor oposición ni búsqueda de un sujeto idóneo, también se decidió el futuro inmediato del Alma Mater.

La mediocridad, el absoluto desprecio por la excelencia académica y la superación de los actuales estándares seguirá siendo una constante en tanto no esté al frente de la Universidad Autónoma de Tamaulipas un personaje con las prendas académicas, de investigación, de preparación y entrega suficientes como para sacarla de esta época de oscurantismo que lleva ya muchísimos años.

Encerrado en sus cómodas oficinas, Andrés Suarez ha visto pasar la vida sin más esfuerzo que nadar de a muertito diciendo que si a cada uno de los Rectores a los que le ha tocado servir.

Esta, de entrada, incapacitado por su anquilosamiento mental y físico para sacar del agónico cuadro en que se encuentra la UAT; Esto y su altísima dependencia a los dictados del Gobernador y del Secretario General de Gobierno lo hacen ser solo un títere, un Rector de papel que mucho, muchísimo daño ocasionara a la Universidad cada dia que pase y siga en su cargo.