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En unas horas, reparan y abastecen el Hospital Balbuena para la visita de Peña

Las reparaciones que no se hicieron en un año en el Hospital Balbuena, en la delegación Venustiano Carranza, se hicieron en unas horas: se cambió la pintura, se surtieron medicamentos y paquetes de saneamiento; hasta se revistieron las camas con sábanas nuevas. Todo para recibir al presidente Enrique Peña Nieto, al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera; y a los secretarios de Marina, almirante Vidal Francisco Soberón; y de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda.

Testimonios de pacientes, doctores y hasta familiares de los enfermos confirman el dato. Desde las 8:00 hasta las 13:00 horas del 21 de septiembre, un equipo de trabajadores externos laboró en el hospital perteneciente a la Secretaría de Salud local, para remodelar el recinto que recibiría al jefe del ejecutivo y los funcionarios de gobierno federal.

Los cambios fueron visibles: se pintó la entrada principal y los pasillos desde el estacionamiento. Se cambiaron las cortinas y llegó material de curación. También, se instalaron colchones nuevos, que a su vez se cubrieron cada uno con un par de sábanas limpias y nuevas, cuando generalmente están roídas y se cuentan de a una por cama.

Además, se arreglaron las lámparas y todas las ambulancias se abastecieron con gasolina. El piso 1, en remodelación desde hace un año, por fin se aperturó.

También hubo intervenciones en los rastros que dejó el sismo, pues las fisuras que se presentaron en el piso 1 del edificio principal se repararon. Las macetas dañadas fueron remplazadas y el piso que se levantó en la entrada hacia la torre de urgencias, fue resanado y también pintado.

Todo lo anterior fue referido por doctores y trabajadores que pidieron el anonimato por temor a represalias

Con todo el escenario listo, ese día, el miércoles 22, Peña Nieto y sus subalternos descendieron en un helicóptero tras su recorrido en Jojutla, Morelos; otra de las regiones más devastadas por el sismo de 7.1 en escala de Richtter del martes 19 de septiembre.

Recorrieron el pasillo principal, llegaron al tercer piso y platicaron con los nueve heridos del movimiento telúrico que estaban siendo atendidos ahí.

El resultado de esa visita fue un video en la cuenta oficial de Youtube del gobierno de la República: en las tres primeras escenas Peña Nieto, acompañado del jefe de Gobierno capitalino, toma la mano de dos pacientes. “Mucho ánimo. Pronta recuperación”.

Una mujer –que también pidió resguardar su identidad – señaló que desde el día del sismo su abuela ingresó a urgencias, pues durante el percance se fracturó la cadera cuando trataron de desalojarla de su vivienda, en las cercanías del Mercado de Flores de Jamaica. El día de la visita del mandatario, relató, apresuraron a los familiares a que terminara la hora de visita y los resguardaron en un pasillo cercano.

“No nos dejaron bajar, sólo nos dijeron que iba a llegar una visita muy especial. Cuando llegaron prendieron las lámparas y abrieron las cortinas. Ahí veías a las enfermeras y a todos muy amables, aunque debo reconocer que a mi abuelita la trataron bien desde el principio. Después, cuando ya se fueron, nos dieron la noticia de que a mi abuela la tenían que operar, pero que el hospital no contaba con los medios y que si nosotros queríamos conseguir el material nos iba a costar entre 20 mil y 30 mil pesos, entonces nos recomendaron que la trasladáramos, que nos iban a proporcionar la ambulancia”.

Otra familiar informó que no los dejaron utilizar los elevadores, pues los estaba alistando para el funcionario.

Problemas

Personal médico reveló que sólo algunos trabajadores previamente seleccionados fueron los que tuvieron el “privilegio” de conocer al presidente de la República. La orden para el resto fue que se quedaran en sus consultorios. Horas después, las enfermeras, doctores y el personal que fue seleccionado subirían fotos a sus redes sociales señalando la sinceridad, sensibilidad y amabilidad de Peña Nieto.

Mencionaron que un grupo de médicos trató de hacer del conocimiento de los mandatarios federal y local las carencias del hospital , pues entre la carga de trabajo – hasta el doble que en otros hospitales— y las instalaciones, no se dan abasto para atender a la población diaria, menos con los damnificados por el sismo.

Sin embargo, en vano intentaron acercarse para hablar con el presidente, pues elementos del Estado Mayor Presidencial controlaron los acercamientos con los funcionarios de gobierno.

Algunas de las principales carencias es el hecho de que sólo cuentan con un equipo ambulante de Rayos X. El 19 de septiembre –relataron– , la mayoría de los pacientes fueron tratados por traumatismos, pero para el personal fue imposible tomarles radiografías pues las plantas de energía fallaron y la luz era insuficiente como para echar a andar el aparato de Rayos X.

Esa tarde, las autoridades locales informaron que el Hospital Balbuena recibiría a parte de los damnificados. Y fue así, pero dejaron de lado la capacidad del inmueble pues pronto se acabaron las vendas y las gasas, y las donaciones por acopio llegaron ya entrada la noche.

Incluso, ese día mucho personal dobló la jornada de trabajo para atender a los capitalinos, pero el gobierno nunca pensó en los doctores, indicaron: “como pudimos nos organizamos para que una enfermera saliera a comprar bolillos y queso y comiéramos un taco. Cómo es posible que se les olvidó darnos de comer. Nos ven como maquinas”.

El miércoles 20 de septiembre, después de la filmación de los pacientes y las palabras de aliento, Peña Nieto y Miguel Ángel Mancera abandonaron el lugar.

ARELI VILLALOBOS

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