Política

Los problemas de Américo para formar equipos de trabajo Por:Mauricio Fernández Díaz

Ciudad Victoria.- Cuando parecía que el anuncio del candidato de Morena acabaría con las incertidumbres, surgen nuevas preguntas sobre la vida y obra del senador Américo Villarreal Anaya, el médico de Ciudad Victoria que obtuvo la nominación.

En estricto sentido, Villarreal Anaya todavía no es el candidato formal, porque faltan varios meses para su registro ante el Instituto Electoral de Tamaulipas. Su nombramiento hasta hoy es el de coordinador estatal para la Defensa de la Cuarta Transformación, pero en Morena este puesto es la antesala a la designación. Por lo tanto, hay candidato.

Finalmente, después de 1250 encuestas para medir el conocimiento y la aprobación de los aspirantes, se abrieron los sobres en los que el doctor Villarreal salió ganador. Aunque se ha escrito mucho sobre su trayectoria como médico, funcionario y ahora como senador, aunque se conocen suficientes detalles de su vida familiar, quedan aún algunas preguntas acerca de sus cualidades que interesan mucho, sobre todo en estos momentos.

Américo competirá por la gubernatura de Tamaulipas contra la alianza PAN-PRI-PRD. Los sondeos, sin embargo, marcan a Morena como ganador de la elección por una diferencia de dos a uno. Esto convierte al doctor en el virtual gobernador de 2022 a 2028. Hablamos del mundo virtual, pero cuenta como ventaja.

¿Qué cualidades tiene el doctor Villarreal que marcarían su capacidad de decidir, de gobernar y de comunicarse con los ciudadanos? Estas son preguntas trascendentes para los tamaulipecos si se trata, efectivamente, del futuro gobernador del estado.

Hay una que puede estar en entredicho a la luz de un acontecimiento que la prensa acaba de difundir: la denuncia que Américo presentó en contra de su propio asesor, Antonio Guzmán Rendón, por usurpación de personalidad.

Suena grave la acusación en contra de un colaborador tan cercano y tan necesario para las tareas de un senador. Pero, si el doctor Villarreal ha pedido castigo en su contra, y ha consentido que se haga público, debe tener pruebas de esos abusos.

Solo un pájaro de cuenta, un golfo o un truhán hecho y derecho cometería una estafa tan grave como hacerse pasar por otra persona; peor aún, para pedir dinero en su nombre. Esa ha sido la queja que ha llevado el senador ante la Fiscalía General de Justicia en contra de su asesor.

Hasta donde hemos averiguado, consultadas algunas fuentes, Antonio Guzmán Rendón llegó al puesto de asesor legislativo por una recomendación. Alguien intercedió ante Américo para que lo tomara como colaborador. Venía de ocupar puestos en la burocracia chilanga. Grados académicos altos, méritos extraordinarios, ninguno.

Quizás no tenga el mismo prestigio de la ética o el sentido del honor, pero la capacidad para formar equipos de trabajo, sobre todo equipos de gobierno, debe ser una característica a considerar en los candidatos. Habla bien de un mandatario el invitar a colaboradores con preparación, experiencia y respeto. Por lo mismo, aquel que atraiga a recomendados de amistades, parientes y socios, a gente sin aptitudes y sin valores, muestra un desprecio por los ciudadanos y por la actividad política, entendida como un medio para resolver problemas, necesidades y aspiraciones. ¿Qué problemas puede resolver un inepto o un deshonesto?

Al parecer, el doctor Villarreal Anaya no se planteó estas exigencias al formar a su equipo de colaboradores en el Senado. El caso de Antonio Guzmán Rendón es el ejemplo más grave de negligencia en este tema, porque pasa a la comisión de supuestos delitos, pero hay otros nombres que tampoco han llegado a dar los mejores servicios o conocimientos a la Cámara Alta.

El resto de sus asesores legislativos no son nada deslumbrantes ni influyentes; más bien, son unos perfectos desconocidos en el medio político, gubernamental y legislativo. De este equipo sobresale uno, Fernando Pérez Chapa, responsable de prensa del Senador. El licenciado Pérez Chapa proviene de la administración del exgobernador Tomás Yarrington, preso por delincuencia organizada en Estados Unidos. Se le relaciona con dos personas de pésima memoria por sus historias de corrupción: Manuel Montiel y Pablo Zárate; este último también preso por delitos federales. Al parecer, Pérez Chapa ya no pertenece al grupo del Senador, pero sigue apareciendo en la página web de legisladores.org.

Otro miembro de su equipo, de acuerdo con la información del Senado, es Norberto Barrón Barragán, quien en realidad cumple las funciones de secretario particular del doctor. Según versiones de la capital, se trata de un ahijado del Senador. También figura como “asesor legislativo” Jesús Rincón Herrera, quien tampoco coge ninguna carpeta o documento relacionado con esta cámara. Lo sigue el contador público Gumaro Beas Arellano, de Ciudad Victoria.

En su primera experiencia en un cargo de elección, el doctor Américo Villarreal Anaya ha formado un equipo de trabajo gis, de bajo perfil e insustancial. En el caso del señalado Antonio Guzmán Rendón, ha sido hasta corrupto, si bien el mismo senador se ha encargado de denunciarlo. El hecho es que se esperaba una mejor presentación del doctor como Senador, como servidor público, y ahora busca la gubernatura de Tamaulipas en 2022.

Si de esa forma estructura sus equipos, ¿de qué debemos estar preocupados?

Notas relacionadas

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba