Política

La Comuna

Los daños de Erasmo y Delgado, al lopezobradorismo tamaulipeco

José Ángel Solorio Martínez

La impericia del Comité Ejecutivo Nacional de MORENA, dio pie a fisuras en su estructura para la filtración de agentes externos -panistas- que en unos días, podrían provocar escurrimientos ficticios para debilitar la construcción de la candidatura a la gubernatura del lopezobradorismo en Tamaulipas.
¿A poco?
¡Cómo!, si MORENA es una entidad autónoma…
Ni tanto.
Dejó entrar al cártel del guachicol, que está dinamitando desde su interior al partido del Presidente.
Los hermanitos Carmona -los príncipes de los hidrocarburos de procedencia ilegal-, con base en Reynosa, tienen al menos dos precandidatos a la gubernatura registrados esperando ganar.
El más conocido: Erasmo González Robledo.
Y dos damas: Maky Ortíz y la aún panista Laura Moreno Trejo.
(La última mujer, hace unas semanas manejaba en sus redes sociales fotografías promoviendo a candidatos panistas. Se infiere, que será de las primeras precandidatas que renunciarán para generar escándalos).
Otros precandidatos debidamente registrados -ante la laxitud del CEN guindo- de menor calado, vinculados al panismo regional, fueron maniatados a entrar al proceso bajo ciertas reglas: romper con la institucionalidad morenista, y actuar como cuña contra el candidato oficial del lopezobradorismo en la campaña constitucional.
¿Qué se debe esperar de estos actores azules vestidos con chaleco guindo?
Casi nada: torpedear a MORENA desde afuera pronunciándose a favor del aspirante azul.
No se escucha nada mal, el plan del panismo aldeano.
Y sobre todo, cuando el fantasma de la corrupción campea sobre el morenismo y varios alcaldes que ya no quieren queso sino salir de la ratonera que Erasmo les puso.
El lodo que esparció sobre los ahora alcaldes morenistas, el maderense Erasmo, podría llegar al dirigente nacional, Mario Delgado Carrillo. Y cómo no: el diputado por la urbe petrolera, ha sido el principal colector de fondos del presidente del CEN de ese partido, desde que era aspirante a ese cargo.
Esa telenovela todavía no concluye.
Lo que sigue, imprimirá dinámicas bastante sucias a la política y a la postulación del candidato de MORENA para el 2022.
Los daños y estropicios de Erasmo y su jefe Mario Delgado, prohijados por sus ambiciones desmedidas, aún no terminan en el lopezobradorismo tamaulipeco.

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