Columnas

DESNUDA EL COVID-19 A HOSPITALES

 FRANCISCO CUÉLLAR CARDONA

En todas las clínicas del seguro social, del Issste, y en general, en todos los hospitales públicos, el enojo de médicos y enfermeras es enorme pues están enfrentándose al Coronavirus con uñas y con dientes. En las clínicas de Monclova y Piedras Negras, Coahuila, más de 30 trabajadores dieron positivo al virus, y dos doctores murieron. El personal denunció que no tienen equipo, ni insumos básicos para hacer frente a la crisis de salud.
En las clínicas 6 de San Nicolas de los Garza, en Nuevo León, donde murió un paciente infectado de Covid-19, la situación es caótica. En la clínica 4 también del Seguro Social, los lamentos no son de los enfermos, sino de los trabajadores, “ no hay anestesias ni medicamentos y así nadie quiere trabajar”, es la queja generalizada.
En la clínica del Issste en ciudad Victoria, médicos y enfermeras tuvieron que cerrar por varias horas el servicio en protesta por no tener materiales suficientes para trabajar, “nos están mandando a la guerra sin fusil”, dijo la delegada sindical que encaró a los derechohabientes que exigían atención médica. Denunciaron que el gobierno federal miente cuando asegura que todo está bajo control.
El drama que se vive es escalofriante.
De los 94 muertos que se contabilizaron hasta este domingo en el país, el 90 por ciento de los fallecidos han sido en hospitales públicos, lo que ilustra que el gobierno federal no está preparado ni en condiciones para enfrentar esta crisis de salud. La carencias y las negligencias en el sector salud oficial saltan a la vista, a pesar de que en los discursos y en las conferencias los gobiernos digan lo contrario.
El viernes, el gobierno federal anunció la contratación inmediata de hasta 5 mil médicos y enfermeras para hacer frente a la contingencia.
El asunto es el equipo, los medicamentos y el material de protección para el personal médico: hay hospitales, pero no están equipados para contener una avalancha de enfermos como se cree que puede haber con el Covid-19.
Un dato revelador de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Cooperación y el Desarrrollo Económico (OCDE) sobre infraestructura hospitalaria en México, evidencia nuestras carencias. México ocupa el penúltimo lugar en el mundo en cuanto a camas disponibles para atender enfermos. Por cada mil habitantes, México tiene una cama, y comparte ese deshonroso lugar con Colombia.
Japón ocupa el primer lugar con 13 camas de hospital por cada mil habitantes, y el segundo lugar lo tiene Alemania con 10 camas por cada mil habitantes.
El panorama es desolador, cuando se habla que lo peor está por venir. El secretario de Salud de Nuevo León, Manuel de la O Cavazos, hizo una analogía del Covid-19 con una pelea de box pactada a 6 o 9 rounds, y dijo: “Vamos apenas en el primer round, imagínense lo que nos espera”.
El coronavirus, es una pandemia que tiene paralizado al mundo, y sumido en una incertidumbre donde no se sabe lo que pasará después.
Pero hay algo más lamentable en el caso de México: desnuda y exhibe a nuestro sistema de salud. A pesar de que en los Presupuestos en todos los niveles de gobierno, la Educación y la Salud, son a los rubros que mas millones de pesos se le invierten, pero esta crisis pone al descubierto cuanto dinero se han robado estos gobiernos. Hoy quienes pagaremos las consecuencias, no nos queda otra que alzar los ojos al cielo y que el poder divino nos ampare.

Fuente: Expreso.press

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