Política

Arturo Soto se pone el saco y le recuerdan sus “pecados”

En lo oscurito…
Por Rodrigo R.

Ciudad Victoria.- ¡Me saludan a Arturo Soto!, dijo el alcalde Eduardo Gattás Báez a un grupo de manifestantes, amotinados a la entrada del Palacio Municipal.

Hagamos un sencillo ejercicio de interpretación para ver qué significado tiene ese inusitado enunciado. En primer lugar, es solamente eso, un saludo. Pero, ¿hay amistad entre el alcalde y el exdiputado panista como para desearse parabienes? Parece que no. Puede tratarse, entonces, de un saludo irónico.

En otra variante, puede ser un mensaje indirecto con un significado como este: “Ustedes son simpatizantes de Arturo Soto”. Y hasta ahí terminaría la idea.

Por último, y solo después de un rebuscado esfuerzo de interpretación, significaría: “A ustedes los ha enviado Arturo Soto”. Con cierta perturbación mental, hasta podría decir: “Arturo Soto busca desestabilizar a este gobierno mediante protestas arregladas”. Pero para pensar así hay que ser neurótico. Aceptémoslo: el alcalde Gattás nunca ha dicho eso; sus únicas palabras fueron un saludo irónico.

Sin embargo, alguien le ha dado un sentido enfermizo a las palabras de Gattás, y esa persona ha sido el propio Arturo Soto.

Tan pronto como supo lo del saludo, el exsubsecretario de ingresos publicó una respuesta en sus redes sociales. “A mí no me meta en sus argüendes, Sr. Presidente municipal Lalo Gattas, cuando tenga algo que decirme mi número de celular es del dominio público 8341412818”. Y remató: “Yo no tengo otro como los políticos farsantes que dan un número que nunca responden”.

Valga decir que el señor Soto también sabe usar la ironía y los mensajes indirectos, ya que nunca mencionó por sus nombres a esos “políticos farsantes” que no responden las llamadas ciudadanas.

Pero el tono general de su respuesta es áspero y desafiante, incluso cuando recomienda al alcalde dar la cara, llamarlo personalmente cuando quiera decirle algo. Ya catapultado, el señor Soto lanzó una prueba a Lalo Gattás para ver qué tan buen alcalde es: “Si usted considera que su administración es excelente, lo reto a consumir públicamente durante una semana la turbia agua que dice su Gerente que es apta para el consumo humano”.

A continuación, internautas y facebookeros arremetieron contra el exsubsecretario panista y lo llamaron de todo por mostrar tan corta memoria. Humberto Calderón Zúñiga, su cuñado, ocupó precisamente la gerencia de la Comapa Victoria poco más de un año, de 2018 a 2019. Y se incrementaron los cortes, el desabasto y la inconformidad. Nada más llegar a la alcaldía, Gattás encontró un adeudo de 110 millones de pesos de la Comapa con la CFE, es decir, nunca pagaron esos consumos. Ahora le toca a esta administración.

Algunos comentarios colgados en la red hablaron de “aviadores”, de recomendados de Arturo Soto en ese organismo, a quienes describen como muchachos atléticos y bien parecidos, iguales a dioses griegos, opiniones que nosotros, francamente, no sabemos qué quieren decir.

Lo serio fue recordar la investigación de la FGR en su contra por instalar retenes ilegales en el punto conocido como Y griega, en San Fernando. Ilegales porque las vías federales las administra la Federación, y porque la libre circulación es un derecho constitucional.

Los señalamientos en contra de Arturo Soto y sus colaboradores fueron muy graves y escandalizaron al gobierno de García Cabeza de Vaca. Se destacaron en los principales periódicos estatales y en diarios nacionales como Reforma (Indaga FGR retenes ilegales en Tamaulipas, 9 de marzo de 2021).

Según la carpeta de investigación, el propósito de los retes era extorsionar a los operadores de pipas cargadas con combustible de contrabando.

De acuerdo con la denuncia, cada tractocamión de 60 mil litros de hidrocarburo debía pagar entre 400 y 500 dólares para continuar su camino. ¿Recibo de tesorería? Ninguno.

Ya encarrerados, los funcionarios estatales al mando de Soto, según los acusadores, también extorsionaron a migrantes para cruzar libremente por la carretera hasta con 150 dólares por cabeza.

En la misma investigación se relaciona a Arturo Soto con una mega incautación de hidrocarburo, ocurrida en noviembre de 2019, en la que se embargaron 15 pipas y ocho tractocamiones con 444 mil litros de combustible en el kilómetro 30 de la carretera Reynosa-Monterrey.

Como todos saben, Arturo Soto Alemán fue el último en sumarse a la candidatura de Francisco Cabeza de Vaca a la gubernatura en 2016, pues sus preferencias estaban en otra persona. Su récord político es perdedor: ha ganado una vez y perdido tres elecciones. Su sueño ha sido la alcaldía de Ciudad Victoria, pero los electores lo rechazan.

Y ahora, sin venir a cuento, pretende pelearse con Lalo Gattás y desafiarlo en redes sociales. Le convendría enfocarse en la campaña del PAN para asegurar la continuidad de la derecha, ya que la elección luce difícil a pesar de la buena estrella y la carrera ejemplar del Truko César Verástegui. Y es difícil debido, precisamente, a las historias de corrupción de Soto y de la familia García Cabeza de Vaca.

Porque si gana Morena, no lo calentará ni el sol.

Notas relacionadas

Te puede interesar
Cerrar
Botón volver arriba