Estado

Rico Mac Pato y los pobres

EgidioTorreCantu27082013-ANTAM

ESCENARIO POLÍTICO

Por Marco Antonio Torres De León

Adentro todos eran pueblo; eran pueblo aunque fuera por momentos.

Se olvido la línea fronteriza entre pobres y ricos. Era la visita oficial número cinco del gobernador Egidio Torre Cantú al Mante, quien fue recibido por el alcalde Pablo González León, a escasos 4 meses de asumir la alcaldía.

Extraoficialmente el gobernador vino al sepelio del doctor Humberto Flores Dewey el 22 de diciembre pasado; arribó en un avión destinado a casos extraordinarios, arribó a Funerales Mante, estuvo con los dolientes, pidió no tomar fotografías, luego retornó al aeropuerto del Mante y de ahí sobrevoló los cielos para finalmente, en menos de 20 minutos estar de nuevo en ciudad Victoria.

Así pues, aquélla visita no cuenta como oficial, fue cortesía inesperada.

Pero la de ayer fue una visita de trabajo. Tanto que tuvo agenda cargada, de caminata, de supervisión, de cortes de listón y de arranque de obras. Fue mucho caminar por distintos sectores o barriadas del Mante.

Más tarde en el Country Club el gobernador hablaría que pronto podríamos tener un Balneario La Difusora más ad hoc, menos silvestre, tal vez bellamente adoquinado, con palapas y bancas o banquetas. Claro, usando agua de río, agua natural regada al viento y al sol.

Nada más se modificará que eso; ni albercas ni nada.

El gobernador

Pero volvamos, adentro del Country todos se hermanaron, como pueblo, sentándose para comer.

Varios sucesos anecdóticos ocurrieron que llamaron la atención, más que otras cosas.

Tres de ellos, la presencia de 13 ex alcaldes del Mante, suceso jamás visto, ni porque los alcaldes de vieja guardia eran más jóvenes; otro suceso, todas las corrientes políticas PRI-PAN-PRD-PVEM-PT y otros que francamente no recordamos, estuvieron sentados en mesas especiales.

Hubo una mesa de panistas casi llena; solo quedaba un lugar. Pero como Juan Manuel Vázquez El Palillo, ex regidor del PRD y cacique del partido llegó tarde al evento, no tuvo más remedio que ir y sentarse con los panistas, quienes lo miraban feo, raro.

El tercer suceso es asunto de personalidades. Los brillos particulares, los sellos individuales, las estrellas en extinción.

Allí adentro estaba el hombre más poderoso y multimillonario del Mante, el Rico Mac Pato de la época (solo le hace la competencia a Lino Korrodi Cruz) ABELARDO OSUNA COBOS, el hombre elegido por el sistema político tamaulipeco desde los tiempos de Enrique Cárdenas González para convertirlo en un súper poderoso empresario, a base de convenios, acuerdos y negocios de la mano del estado, gracias a la concesión adquirida de autotransporte carretero, hoy llamado Transpaís, aquélla modesta empresa que comenzó siendo un puñado de autobuses llamado Auto Transportes Mante.

Y hoy es una súper compañía que viaja al vasto territorio del país, comenzando a disputarles cada palmo a palmo de terreno a los monstruos del transporte terrestre.

Luego ATM (auto transportes Mante) modificaría su esquema de cara al futuro y cambiaría su razón social y de ciudad pues El Mante le quedaba bastante chico, para su plan de crecimiento.

Modificó su nombre por la de Transpaís, hoy convertida en una de las empresas más poderosas en el noreste de México.

Pero volvamos. Abelardo Osuna Cobos se sentó a la mesa de los ex alcaldes, justo al costado del gobernador; y aunque no nos acercamos, pudimos ver de lejos su amena charla sostenida con los ex presidentes, sus colegas, desde Pablo González León, el anfitrión, hasta los menos conocidos, Juan Rojas y el modesto taxista que llegó a ser presidente, José Inés Muñiz.

Don Rico Mac Pato confirmó –en esa escena- (era la mesa más importante, políticamente hablando) su habilidad para todo, para dialogar, convencer, persuadir, recordar anécdotas, sucesos. Bueno, hasta para dar consejos sobre cómo hacerse rico sin necesidad de salir de Tamaulipas, debió darse tiempo.

Hombre de mundo al fin.

Y es que así como un pastor se hace rico con la fe, como dijo Arjona, Abelardo Osuna Cobos, el acompañante VIP del gobernador se hizo rico con la necesidad de transportarse de los tamaulipecos.

Habilidad correcta, plausible, meritoria, nunca un punto de discusión.

Uno de sus más afines amigos, Onésimo García Osorio, con quien se habla de tú estaba sentado exactamente a su lado vestido con un gorrito tipo gallego. Siempre flacucho, Onésimo es para quienes no saben, el papá de la Directora estatal de la Cultura de Tamaulipas, LIBERTAD GARCÍA CABRIALES.

Tanto Abelardo Osuna como Onésimo García Osorio fueron alcaldes casi sucesivamente, desde 1966 hasta la fecha, si mal no recordamos.

De pronto apareció el ex alcalde Héctor López González, casi a punto de llegar el gobernador. Arribó siempre con su singular tic, sonriendo y mirando con su cara hacia arriba, en un movimiento involuntario que lo hace aparecer ante su interlocutor casi siempre con el mentón a la altura de donde deben estar las mejillas.

Lalo López, ex regidor y hermano menor de Héctor López llegó junto con él; y como siempre, actuó como su hombre de confianza, como enlace natural.

José Luis Castellanos González por su parte, de truculenta historia política por sus idas y venidas del PRI al PAN y luego al PRI, fue otro ex alcalde que se sentó a la mesa del gobernador muy seguro de sí mismo; y aunque no estaba totalmente cerca del alcalde anfitrión Pablo González León, tuvo siempre buena perspectiva con los importantes.

Desde lejos lo vimos sentirse de mil maravillas charlando con Pablo González y José Benitez.

Extrañamente de una u otra forma todos los sentados en esa mesa cruzaban conversación con José Benitez, quien es enlace territorial de Gobierno del estado, pues nada tontos, todos conocen que éste político es quien lleva el más correcto pulso y la agenda más exacta, enseguida del presidente municipal, en todos los renglones, de política partidista, de proyectos de desarrollo, de decisiones y de prospectos al futuro.

Aunque daremos un dato: a José Benitez lo llaman –justificada o injustificadamente- el huésped más caro del Mante por su costosísima estancia diaria en el Hotel Mante, donde reside normalmente y en donde paga elevadas cifras de dinero. Quizá ni las pague él.

Javier Villarreal Terán por su parte, fue de los pocos ex alcaldes que iban a las mesas ‘norte’ de la gente a saludarla. La mesa de estos quedó del lado ‘sur’.

Ni uno, otro, por más populares que fueron lo hicieron, excepto un poco Florentino Sáenz Cobos y más tarde, Héctor López González, quien llegó casi al momento de la llegada del mandatario estatal; por ende tuvo poco tiempo.

La gran mayoría se comportaron timoratos, como si les diera miedo tocar la mano de los demás.

Se veían a lo lejos las grandes zancadas de Javier Villarreal Terán. Poco menos se veían las zancadas cortas de Tino. El alcalde Pablo González León aun no llegaba pero llegaría acompañado, obvio, del gobernador casi hora y media después, una vez que la mesa de los ex presidentes estaba llena.

Es digno de citar la correcta distribución del factor humano que hizo Pablo González para que todo saliera a pedir de boca. Y nadie le falló.

Santiago Hernández, director de Comunicación Social fue meticuloso en todo, y quienes estaban en los listados en calidad de invitados fueron atendidos con atingencia y prontitud. Bueno, hasta a Galileo le tocó estrenarse en esta clase de eventos, no sin antes sostener un par de roces con compañeros de prensa, que no llegó a mayores. Galileo cumplía correctamente su labor.

Vimos trabajar arduamente a Yoyina Lerma, quien iba y venía checando probables fallas y corrigiéndolas. Tuvo una gran responsabilidad de organización y lo cumplió al cien por ciento. También vimos al funcionario de deportes Héctor López recibir invitados; siempre actuando atentamente.

Allá, en una esquina donde se sentaron los ex presidentes del PRI pudimos ver a José Reyes Guevara Servín sentado en silla de ruedas, tras un accidente trágico sufrido en noviembre de 2013 que lo mantuvo postrado.

Al saludarlo dijo que está a punto de volver a sus oficinas; cuestión de días. Reyes Guevara es director de Secretaría de Desarrollo Social en Mante y responsable de un listado de beneficiarios cuya cifra asciende a más de 15 mil mantenses. Sin contar cada programa estatal cuyo universo es variable, según el caso.

El ex alcalde José Ernesto Manrique Villarreal por su parte, como siempre preocupado por su ‘pollo’ Pepito Manrique, rondaba de mesa en mesa, aunque con lentitud pues francamente los años no pasan en vano. Lo oímos quejarse con la exdiputada federal por Tampico, Blanca Rosa García Galvan del desempleo que padece su vástago.

‘Pues aquí licenciada, batallando, mi hijo no tiene trabajo’, le decía en corto.

Los grandes ausentes fueron Alejandro Guevara Cobos y Rosalba de la Cruz Requena.

Bien, por ahora es todo, pero nos leeremos en breve.

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