Opinión con sentido

LAS REDES SOCIALES: EL TERROR DE LOS CORRUPTOS

Joaquín Olea

Las sociedades cibernéticas: Facebook, Twitter, Instagram y YouTube se han convertido en el holocausto de los políticos. Sobre todo de los políticos corruptos, que en México eran (son) la mayoría.

No es para menos, las llamadas redes sociales pusieron a temblar hasta al gobierno de los Estados Unidos con las revelaciones hechas por Wikileaks, hasta el vergonzoso grado de emprender una feroz cacería contra su fundador y Director Ejecutivo Julián Assange, quien tiene años refugiado en la embajada de Ecuador en Londres observando la evolución del planeta solamente a través de las redes sociales.

En 2011, durante la llamada Primavera Árabe, probaron su capacidad sedicente y organizativa. A raíz de un fenómeno que inicio con la inmolación de un joven tunecino de 26 años que protestaba contra el autoritarismo policiaco, a través de las redes sociales el hecho se difundió por todo el Oriente Medio ocasionando una serie de revueltas y levantamientos que reconfiguraron el mapa geopolítico de toda la región árabe.

El triunfo del actual Presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador no hubiese sido posible sin la utilización de “las benditas redes sociales”

Pero, las redes sociales son neutrales y cambiantes. Su valor estriba precisamente en su constante actualización. A veces podrán ser útiles para un personaje o una causa y al día siguiente convertirse en sus peores detractores.

Caso # 1) Durante la campaña de 2015, Francisco García Cabeza de Vaca aprovechando el hartazgo del pueblo tamaulipeco hacía más de 80 años de corrupción y tiranía priista hizo viral sus lemas de campaña: la llegada de “los vientos del cambio” y “de que se van, se van”

Hoy, con apenas poco más de 2 años de gobierno panista, las redes sociales tamaulipecas se hartaron de los “vientos de cambio” y viralizan el deseo de que el que debe irse es el creador de la popular frase.

Caso # 2) A menor grado, pero en forma creciente, aun cuando las redes sociales favorecen todas las medidas emprendidas por el Presidente López Obrador empiezan a cuestionar la pobreza operativa de su gabinete.

Hoy por ejemplo, se viralizó el desacuerdo entre la Secretaria de Gobernación y la de la Función Publica por la desaseada forma en la presentación de las declaraciones patrimoniales de la primera. Un hecho que de refilón toca al primer mandatario.

En la frontera tenemos nuestras propias quejas empezando por la inoperatividad del Decreto de Zona Libre Fronterizo. Hasta parece que dicho decreto fue técnicamente diseñado por los teóricos de la Secretaria de Hacienda más para dañar que para beneficiar.

Por lo pronto el movimiento en la frontera está congelado. Si a eso agregamos el hecho de que el gobierno estatal vive en estado catatónico y que el municipal solo invierte en épocas electorales, las ciudades fronterizas tamaulipecas van camino a convertirse en pueblos fantasmas.

Las redes sociales, a diferencia de los medios de comunicación institucionales que solo publican boletines, se han convertido en el instrumento natural para dar cuenta puntual de nuestro diario vivir.

Por ello se han convertido también en el medio más odiado de los políticos. Sobre todo de los políticos corruptos… que siguen siendo la inmensa mayoría.

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