LOS JÓVENES SACARON EL MÓVIL, SE PUSIERON DE ESPALDAS AL MAR Y POSARON PARA HACERSE UN SELFIE CON EL PUERTO AL FONDO

El bebé está bien gracias a la rápida acción de un testigo de la escena ocurrida al sur de Italia. Este vio cómo sus padres, que se estaban haciendo un selfie con el mar de fondo, no se percataban de que el carrito, que no tenía puesto el freno, era arrastrado por el viento hasta el agua. Así que corrió para socorrer al pequeño y entregárselo sano y salvo a la pareja.

La escena la ha contado un testigo de lo acontecido al diario local Il Quotidiano di Puglia. Según F.S., los hechos ocurrieron el pasado viernes, en torno a las tres y media de la tarde en el paseo marítimo de Porto Cesareo, en la provincia de Lecce, en Italia. Una pareja joven se encontraba dando un paseo con su bebé de pocos meses cuando decidió pararse para inmortalizar el momento.

Según indican en el periódico italiano, la estampa es propicia a ello. Los jóvenes sacaron el móvil, se pusieron de espaldas al mar y posaron para hacerse un selfie con el puerto al fondo, los barcos y la Isla de los conejos. Concentrados en el posado, no se dieron cuenta de que una ráfaga de viento fuerte estaba haciéndose desplazar el carrito de su pequeño, que no tenía puesto el freno, hacia el mar.

El bebé cayó al agua, que tenía una profundidad de menos de un metro, ante el pánico de un hombre que paseaba por la zona y que se lanzó rápido a sacarlo del agua sin que sus padres siquiera se hubiesen percatado del incidente. Rápidamente lo cogió, se lo entregó a la pareja y fue trasladado a un bar del paseo marítimo para atenderlo.

Los servicios de emergencias fueron avisados y acudieron de inmediato para certificar que el bebé estaba en perfecto estado. Más allá del susto de padres, hijo y testigos de lo ocurrido, no hubo que lamentar más daños.