ALGO CAMBIO PARA MAL A LA TESORERA DE REYNOSA; LE CRECIERON LAS UÑAS

Polvorín
Equidad: crece la cleptocracia femenil…
José Ángel Solorio Martínez

“A mediados de Marzo del 2017 recibí en mi oficina un requerimiento de pago de la Secretaría de Finanzas y Tesorería por la cantidad de 7, 122, 400.00 pesos a la empresa regiomontana NL TECHNOLOGIES S.A DE C.V, quien en diciembre pasado ganó una licitación por la venta de 1000 lámparas destinadas para la Coordinación de Servicios Públicos Primarios, es decir a poco más de 7000.00 pesos por unidad, y el suscrito inicie mi procedimiento de investigación para determinar si era procedente el pago o no, y en dicho proceso recibí varias denuncias de mis compañeros Regidores y ciudadanos sobre los sobreprecios con los que se habían comprado dichas lámparas…”

Así empieza la historia de corrupción que narra el Síndico, Alfredo Castro Olguín. Los hechos ocurren, en el Ayuntamiento de Reynosa, Tamaulipas y la responsable de esos trafiques es una distinguida dama: la Tesorera municipal, Esmeralda Chimal Navarrete.

La responsable de la hacienda pública del municipio, hasta hace poco, era una profesionista sin mancha. Participa en cargos directivos del Club Rotario reynosense y como todos los miembros de esa agrupación ha desarrollado acciones altruistas que la enaltecieron a ella y a sus compañeros.

Al parecer, algo cambió en la mentalidad de Chimal Navarrete.

Algo, que la transformó para mal.

La señora Esmeralda de rotaria ejemplar, tomó el camino de la inmoralidad y la rapacidad: autorizó una compra a todas luces deshonesta –compró a precio de oro, lo que era bisutería-, que se agrava porque el beneficiario de su decisión es nada menos y nada más que su cuñado, el empresario –trampolín como se verá- Rodrigo Gutiérrez.

Efectivamente: la orgullosa rotaria, ¡pagó más de siete millones de pesos, cuando debió erogar la mitad!.

El Síndico Castro Olguín, quien aparte es uno de los políticos más cercanos al gobernador del estado en Reynosa, ya denunció ante las instancias correspondientes la conducta evidentemente ilegal y cleptócrata de doña Esmeralda.

Al mismo tiempo, el denunciante, ha circulado en redes sociales el atraco de Chimal Navarrete y familia.

Habrá que esperar.

Las Contralorías, tienen el balón en su cancha.

Lo relevante, para aquellos que se desgarran las vestiduras defendiendo a damas corruptas, que argumentan respeto sólo por ser féminas, es que ya tendrán otra Santa a quien adorar: Esmeralda Chimal Navarrete.
Distinguida mujer, que es de todas las confianzas y afectos de otra señora que también cambió camino por vereda: la Makiavélica Ortiz…