Éste es el semillero de emprendedores mexicanos en Texas

Una aceleradora en Austin está guiando a las nuevas compañías tecnológicas mexicanas que podrían transformar al mundo.

Capital Factory, una aceleradora de negocios en Austin, Texas. (Foto: Cortesía)

AUSTIN, Texas. En el centro de Austin, nuevas compañías tecnológicas mexicanas que podrían transformar al mundo están a punto de nacer. Específicamente lo harán en una de las incubadoras más grandes de Estados Unidos, se trata de Capital Factory.

Nube, una empresa especializada en la prevención del fraude, y Gazelles Growth Institute, una herramienta de entrenamiento de Pymes, son dos de las empresas mexicanas que forman parte de esta aceleradora que apoya hasta el momento a 400 startups.

“Colocar capital en estos espacios es muy vital para cazar talentos”, seña Rogelio de los Santos, director general de Alta Ventures México e inversionista de las dos empresas mexicanas antes mencionadas.

Capital Factory es una colaboración entre la Cámara de Comercio de Austin y Joshua Baer, un emprendedor que inició su carrera en el boom de los puntocom en los años 90 y que actualmente es profesor en el área de emprendimiento en la Universidad de Texas.

Baer fundó Capital Factory en 2009 como una aceleradora centrada en ayudar a las empresas jóvenes a empezar y atraer a inversionistas. Ahora tiene más de 500 emprendedores que solicitan sus servicios, 1,000 eventos por año, el apoyo del festival South by Southwest e incluso ha despertado el interés de ex presidentes como Barack Obama, que visitó el lugar en 2013.

Este ambiente de co-trabajo, añadió Rogelio de los Santos, es vital para ayudar al sector tecnológico de Austin a seguir prosperando.

Aunque no se tiene el número exacto de cuántas empresas de origen latinoamericano hay en Capital Factory, el equipo al frente de la incubadora asegura que los orígenes son tan diversos como Nicaragua o México.

 

¿Por qué Austin?

Daniel Marcos y Antonio Arocha, CEOs de Nube y Gazelles Growth Institute ocupan dos de los más de 200 escritorios reunidos en dos pisos de un moderno edificio de oficinas con vistas de 360 grados en el centro de la ciudad.

Una membresía mensual para acceder a este sitio tiene un costo promedio de 600 dólares. Esto incluye asesoría con una red de más de 20 mentores profesionales, un espacio de trabajo y acceso a instalaciones como gimnasio, comedor, entre otros. Un requisito obligatorio es que la startup sea mexicana.

Con una tasa de desempleo inferior al 6%, Austin es un punto brillante en lo que ha sido una economía estadounidense sombría. Las startups de tecnología han jugado un papel importante en mantener la economía de Austin fuerte, con más de 4,000 empresas que emplean a más de 100,000 personas.