Estado

PRD, votos caros.

En apego a los criterios establecidos en el Código Electoral de Tamaulipas que definen los topes de gastos de campañas, queda bien claro que los votos de los partidos de oposición al PRI, son los que más caros salieron.

El Consejo General del IETAM aprobó para Victoria, un municipio con 334 mil 69 habitantes, tope de gastos de campañas para los candidatos a alcaldes de todos los partidos por siete millones 624 mil pesos.

Algunos de los actores del proceso eleccionario del que pronto habrá transcurrido un mes de su realización, consideran que hubo competidores que rebasaron el tope, sin embargo, no tienen manera de demostrarlo, de ahí que los comentarios solo sean de palabra y nunca documentados.

Si cruzamos la cantidad de votos con el tope de gastos de campaña aprobado para los candidatos a la alcaldía capitalina, lógico que el voto más barato fue el del PRI, porque de los 132 mil 67 votos contabilizados en las urnas, el tricolor obtuvo 51 mil 464 votos, de lo que se infiere que la inversión realizada en acciones de proselitismo fue de 148 pesos por sufragio.

En el caso del Movimiento Ciudadano, que fue el segundo en votación y por tanto el gran perdedor frente al abogado priísta Alejandro Etienne Llano, la inversión por voto fue de casi 180 pesos por voto, en el cual van incluidas las escobas que no dieron para el triunfo, aunque sí para mandar al PAN a la tercera posición.

Sí al candidato Arturo Soto Alemán, se gastó únicamente los siete millones 624 mil pesos, porque todo mundo cree que fue mucho más debido al gran tamaño de la campaña publicitaria que desplegó por todo el municipio, cada voto de los que logró costó 255 pesos.

En el caso de los otros partidos políticos que también tuvieron candidatos, los votos salieron carísimos, porque estuvieron muy escasos, por ejemplo, los del PRD en Victoria, salieron en cuatro mil 816 pesos cada uno, porque contados voto por voto eran mil 583, con decir que casi el Partido del Trabajo iguala la cantidad de sufragios a la candidata Rosario Garza Hinojosa, aunque entre ambos partidos la diferencia de campaña fue abisma.

Los del Partido del Trabajo se circunscribieron a pegar propaganda de la más barata, los clásicos pendones de plástico con el emblema del PT, bardas y lonas en algunos sectores de la ciudad. Los votos el PT, en el sentido estricto de los topes de campaña requirieron una inversión de siete mil 13 pesos.

De esta manera las cosas, los ciudadanos deben saber que, a partir de que las campañas y las actividades de los partidos políticos se llevan a cabo con recursos que son entregados en forma de prerrogativas, sus dirigentes y desde luego los candidatos, están obligados a presentar un informe detallado de la forma en que invirtieron el dinero otorgado por el IETAM.

Desde luego, si hubo candidatos y partidos que no se gastaron en las campañas todo lo que tenían autorizado como tope, solo están obligados a presentar un reporte para dejar asentado cuanto se gastaron en la obtención de los votos que los ciudadanos con credencial para votar con fotografía depositaron en las urnas el pasado siete de julio.

Por cierto, existieron votos que no costaron nada y que fueron más que los carísimos del PRD y el PT, nos referimos a los obtenidos por candidatos no registrados, que en el caso de Victoria fueron dos mil 246 y desde luego a los votos nulos, que fueron todavía más, tres mil 342 según costa en los documentos oficiales del IFE sobre los resultaos del proceso en este municipio.

La cantidad de los topes campaña varió según el tamaño de los municipios, de ahí que, los candidatos que más pudieron gastar en sus campañas fueron los de Reynosa que tuvieron autorizados 16 millones 339 mil pesos, los de Matamoros que pudieron invertir 13 millones 564 mil pesos, los de Nuevo Laredo cuya chequera pudo tener 1º millones 426 mil pesos y los de Tampico que gastarían ocho millones 512 mil pesos.

En contra parte, los candidatos con topes de campañas más reducidos fueron los de Burgos, Nuevo Morelos, Palmilla, San Nicolás, Cruillas, Llera, Miquihuana y Guerrero, que tenían autorizados 117 mil 240 pesos por candidato y lo que son las cosas, son éstos los que quizá ni en sueños rebasarían el tope establecido por el IFE, ya que, sus eventos de campañas y la publicidad manejada durante las dos semanas que duró su trabajo proselitista presentaron como denominados común la falta de recursos, había dinero para la gasolina y uno que otro pendón, equipo de sonido y una que otra comida.

Solo hay que recordar que en materia de inversión para la elección de este año, el IETAM destinó en números redondos 54 millones de pesos, de los cuales 18 millones se entregaron en forma igualitaria a los partidos que se acreditaron para intervenir en el proceso local electoral, es decir, se les dieron dos millones 712 mil 455 pesos con 26 centavos a cada uno.

Los restantes 35 y feria de millones de pesos fueron entregados a los partidos políticos de acuerdo a lo establecido en el Código Electoral que señala que es proporcional al número de votos obtenidos en la última elección de diputados por el principio de mayoría relativa.

Fue así como el PAN que sacó 323 mil 700 votos en la elección anterior, tuvo una asignación de 10 millones 869 mil 662 pesos, recursos que se invirtieron en las actividades propias de las dirigencias estatal y municipales.

En el caso del PRI, partido que tuvo la mayor votación en la elección inmediata anterior con 631 mil 864 votos, logró un financiamiento de 21 millones 217 mil 625 pesos.

En tanto, al PRD que sacó 42 mil 858 votos, le fueron entregados por la Comisión de Prerrogativas del Instituto Electoral de Tamaulipas un millón 439 mil 144 pesos.

Por su lado, el Partido del Trabajo que logró 18 mil 850 votos contó con 632 mil 986 pesos, el Partido Verde Ecologista de México con 16 mil 416 votos, obtuvo 551 mil 249 pesos, cantidad exactamente igual a la que le entregaron al Partido Nueva Alianza.

Por lo que hace al impacto social de la inversión que se hizo en la política, remarcaremos que está plenamente justificada, porque es a partir de ella que los actores de la política tienen que rendir buenas cuentas a militantes, simpatizantes, pero también al IETAM, porque de otra manera, quien sabe que tipo de dinero anduviera en las campañas y lo que es peor, hasta motivo de desmanes públicos fuera.

Con lo anterior se demuestra que los Legisladores que trabajaron en la Reforma Electoral del país, sí atendieron y entendieron la preocupación de los partidos minoritarios en el sentid de lograr equidad y equilibrio en los gastos para la política, de ahí nación el financiamiento público y los topes de campaña, que hacen la competencia igual, solo en función de los votos que cada partido obtiene.

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