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Un candidato traidor y su voto cruzado

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Un candidato traidor y su voto cruzado

La traición y deslealtad son prácticas recurrentes del repudiado politiquillo “brechero”, envidioso y miserable candidato a diputado local, Juan Báez Rodríguez, por cuyas actitudes seguirá cosechando desprecios, desaires, repudios, críticas y por consecuencia sufragios en su contra que lo están encaminando a una indiscutible derrota electoral.

Juanito Báez, dirigente en el papel de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de Tamaulipas y candidato por el 16 Distrito Electoral, conocido por los hombres del campo como “El Mono de Basurero”, es acusado de estar jugándole las contras a su partido y a varios de sus candidatos a las alcaldías.
Son persistentes los chismes, comentarios y dichos, en el sentido de que dicho aspirante a legislador está traicionando al partido que, desde hace muchos años le ha dado de comer a él y a toda su familia.

Resulta que un candidato a la Presidencia Municipal por ese Distrito, realizó sobre ello una intensa investigación y pudo saber que Juan Báez Rodríguez, en el marco de su insípida campaña política ha realizado reuniones para promover el voto cruzado contra su partido.

Afirma el aspirante a edil que “El Mono de Basurero” está manipulando y exhortando a la población a votar por él y no por los candidatos de su partido a las Presidencias Municipales que forman parte de su Distrito.

Lo cierto es que los electores en quien no deberían confiar, es precisamente en el candidato Juan Báez Rodríguez, porque es de los representantes campesinos y candidatos más corruptos, traidores, desleales y sinvergüenzas que ha tenido la Liga de Comunidades Agrarias y la Confederación Nacional Campesina.

Además, sólo ha utilizado a la gente para que lo apoyen en llevarlo a un puesto público y de representación popular, para hacer y fortalecer sus negocios particulares y cobrar venganzas políticas. Este monito olvida que los puestos públicos son para servir y no para servirse, para gestionar beneficios, al menos a favor de los campesinos, no para demostrar soberbia, prepotencia, altanería y despreciar a la población.

Por cierto, Juan Báez Rodríguez y el ex alcalde Jaime Garza Pérez, responsable interino de la Liga de Comunidades Agrarias, han convertido ésta organización en una empresa particular, en donde sólo tienen empleo y con un buen apoyo económico los amigos y amigas de sus familiares, de los novios de éstos, de sus segundos frentes y algunos lidercillos municipales campesinos que les cubren sus transas, pillerías y juegos sucios.

Alguien deberá llamar la atención y ajustarle las tuercas a Juan Báez Rodríguez y su “gavilla”, porque al perecer se ha elevado su demencia, pues genera las condiciones para propiciar la derrota de candidatos de su propio partido.

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